K-rolissa
Poeta reconocido en el portal
El humo del cigarrillo
apaga las nostalgias
y enciende las torturas
en el calabozo de rascacielos
que me encierra y me consume.
¿Mi verdugo?
tiene carne y nombre
ese del cual me encuentro ausente
y camina solo, por mis noches...
yo le llamo: Noctívago.
Cuando con su médula
desgrana las lágrimas
que se me escurren en versos
me toma de la mano
y me lleva lejos
A esa tierra donde su huracán
se une a mis tempestades
y dejamos al apocalipsis
invadirlo todo
quince minutos de gloria
ardiendo en el infierno.
Luego,
nos reímos del horror
que hemos causado,
y en nuestro lecho
dejamos al destino
dormir como a un niño
en nuestros brazos.
Última edición:
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:: y un abrazo desde Buenos Aires.