Rafapuello
Poeta fiel al portal
Oh… Maravilloso cielo descapotado,
vigilante de la noche y de la oscura madrugada,
tú, nos permites ver del Creador su poder ilimitado
en el hermoso gorgotear de luces de tu bóveda estrellada.
Y es que viendo tu manto azul,
ese manto azul de oscura trama,
donde sin descanso palpita el negro-azul,
quisiera uno, hacer parte de tu drama.
Un triste drama en el día,
pero gozo subliminal en la noche,
en la mañana, al faltar tu visual estadía,
y en la noche, al disfrutar tú óptico derroche.
Ese paño de negro azulado
que parece que fuera una felpa cama,
nos muestra arriba acostado
un enjambre de luces en eterna flama.
Siendo la luna, el sol de la noche,
y de estrellas, ella vestida de gala,
el lucero es el lumínico coche
que viajando, bostezos de luz exhala.
Cuando es de día y tú no estás,
yo me pregunto:
¿cuándo volverás?
porque de tu lumínica presencia mis ojos unto.
Y es que tu presencia nos llena de noche,
nos llena de noche y también nos llena de gala,
en un infinitesimal de luces derroche,
un salpicar de luces tú nos regalas.
Rafael Puello
Barranquilla – Colombia.
vigilante de la noche y de la oscura madrugada,
tú, nos permites ver del Creador su poder ilimitado
en el hermoso gorgotear de luces de tu bóveda estrellada.
Y es que viendo tu manto azul,
ese manto azul de oscura trama,
donde sin descanso palpita el negro-azul,
quisiera uno, hacer parte de tu drama.
Un triste drama en el día,
pero gozo subliminal en la noche,
en la mañana, al faltar tu visual estadía,
y en la noche, al disfrutar tú óptico derroche.
Ese paño de negro azulado
que parece que fuera una felpa cama,
nos muestra arriba acostado
un enjambre de luces en eterna flama.
Siendo la luna, el sol de la noche,
y de estrellas, ella vestida de gala,
el lucero es el lumínico coche
que viajando, bostezos de luz exhala.
Cuando es de día y tú no estás,
yo me pregunto:
¿cuándo volverás?
porque de tu lumínica presencia mis ojos unto.
Y es que tu presencia nos llena de noche,
nos llena de noche y también nos llena de gala,
en un infinitesimal de luces derroche,
un salpicar de luces tú nos regalas.
Rafael Puello
Barranquilla – Colombia.