Bender Carvajal
Poeta recién llegado
Sé de tu aroma durmiente
cargado de noche y nostálgico insomnio,
te huelo mientras escondes
tu mirada en la oscuridad,
ramificada zarzamora de carne
embelesada de acequias
inundadas de amor genital;
te huelo mientras oyes mi silencio
y quedas apacible como un ciervo
con una bala entre los ojos,
mientras la selva se inunda,
mientras ardiente escarcha ceniza
caen tus pezones
disfrazados con su secreto
y de pétalos negros
el rocío te rueda como anestésico tallo.
No me veas desnudo de ti
cuando duermo y no te miro
que entonces mi belleza desfallece
como un bosque sin claro de luna,
quédate precisa a mi lado tan sólo
y deja el ébano de tu piel
como una emboscada
contra mi olfato,
yo te huelo viva
y te señalo mientras duermo
con ese aroma tuyo
de perezosa nocturnidad.
cargado de noche y nostálgico insomnio,
te huelo mientras escondes
tu mirada en la oscuridad,
ramificada zarzamora de carne
embelesada de acequias
inundadas de amor genital;
te huelo mientras oyes mi silencio
y quedas apacible como un ciervo
con una bala entre los ojos,
mientras la selva se inunda,
mientras ardiente escarcha ceniza
caen tus pezones
disfrazados con su secreto
y de pétalos negros
el rocío te rueda como anestésico tallo.
No me veas desnudo de ti
cuando duermo y no te miro
que entonces mi belleza desfallece
como un bosque sin claro de luna,
quédate precisa a mi lado tan sólo
y deja el ébano de tu piel
como una emboscada
contra mi olfato,
yo te huelo viva
y te señalo mientras duermo
con ese aroma tuyo
de perezosa nocturnidad.