airesdeltiempo
Poeta adicto al portal
Nocturno de Amor
Te amo con la paz que adormece al niño
en su dulce soñar es elevado
a lugares apacibles y remansos,
donde yacen los sentidos reposados.
Te amo con la fuerza de los mares
y la tempestad amenaza con violencia,
derrama su torrencial espasmo,
para después la calma que embelesa.
Te amo con el ansia del hambriento
que en su necesidad es arrastrado,
a mendigar un poco de alimento,
sin importar recoger el que hay regado.
Te amo con sed de aquel sediento,
que subsiste por instinto o por milagro,
alucina oasis en tus labios
y se hidrata de ellos al besarlos.
Te amo con la locura del enfermo,
en el delirio su deseo es trastornado,
y al escuchar de ti un te quiero
mi amor con ese suero es transformado.
Te quiero, te amo, te idolatro,
a veces como animal nocturno que acecha,
otras, como avecilla sin alas en tu mano;
a veces como volcán a punto
otras como felino adormilando.
Te amo con la paz que adormece al niño
en su dulce soñar es elevado
a lugares apacibles y remansos,
donde yacen los sentidos reposados.
Te amo con la fuerza de los mares
y la tempestad amenaza con violencia,
derrama su torrencial espasmo,
para después la calma que embelesa.
Te amo con el ansia del hambriento
que en su necesidad es arrastrado,
a mendigar un poco de alimento,
sin importar recoger el que hay regado.
Te amo con sed de aquel sediento,
que subsiste por instinto o por milagro,
alucina oasis en tus labios
y se hidrata de ellos al besarlos.
Te amo con la locura del enfermo,
en el delirio su deseo es trastornado,
y al escuchar de ti un te quiero
mi amor con ese suero es transformado.
Te quiero, te amo, te idolatro,
a veces como animal nocturno que acecha,
otras, como avecilla sin alas en tu mano;
a veces como volcán a punto
otras como felino adormilando.