José Luis Mendoza
Poeta fiel al portal
De aquellos ojos
se espantó el rocío
creció con llamas
su mirada leve,
y del centro,
del mástil del navío,
echó velas al mar
su cuerpo breve.
Electrizante
la encontré
en mis brazos
y tembló toda
mi estructura ufana.
Fijé mi pensamiento
en sus ojazos
conformándola fiera
en forma humana.
Nada supe después
de aquél espasmo.
Todo quedó en silencio,
oscurecido,
y la noche siguió
con su marasmo.
Vino la clara luz
de un nuevo día
y me encontró
en un sueño,
sumergido,
abrazado con élla
que dormía.
se espantó el rocío
creció con llamas
su mirada leve,
y del centro,
del mástil del navío,
echó velas al mar
su cuerpo breve.
Electrizante
la encontré
en mis brazos
y tembló toda
mi estructura ufana.
Fijé mi pensamiento
en sus ojazos
conformándola fiera
en forma humana.
Nada supe después
de aquél espasmo.
Todo quedó en silencio,
oscurecido,
y la noche siguió
con su marasmo.
Vino la clara luz
de un nuevo día
y me encontró
en un sueño,
sumergido,
abrazado con élla
que dormía.