acontista1967
Poeta recién llegado
Nocturno
Mi mano como flama adherida a tu talle,
al ritmo de la música,
al ritmo de los fuegos de la noche.
Furtivamente mis dedos
debajo de tu blusa
acarician la piel de tu cintura;
cierta opresión me va de la garganta al pecho,
cierta humedad dimanan mis axilas.
Estás tan cerca, estás ante mis ojos,
estás entre mis manos
y estás inalcanzable sin embargo.
Callo y te miro, te miro y callo.
Te miro como miro el misterio,
como miro la noche atestada de candelas,
como vi ayer la tarde circuido por el canto de los pájaros,
y el encanto de todo era ese somormujo de pifidos
y la tibieza honda de la tarde,
y el encanto de ahora es mirar que me miras
debajo del sombrero de la noche
y me dices simplezas que me llegan al alma.
Callo y te miro,
te miro como miro el misterio que hay en todo.
y callo.
Mi mano como flama adherida a tu talle,
al ritmo de la música,
al ritmo de los fuegos de la noche.
Furtivamente mis dedos
debajo de tu blusa
acarician la piel de tu cintura;
cierta opresión me va de la garganta al pecho,
cierta humedad dimanan mis axilas.
Estás tan cerca, estás ante mis ojos,
estás entre mis manos
y estás inalcanzable sin embargo.
Callo y te miro, te miro y callo.
Te miro como miro el misterio,
como miro la noche atestada de candelas,
como vi ayer la tarde circuido por el canto de los pájaros,
y el encanto de todo era ese somormujo de pifidos
y la tibieza honda de la tarde,
y el encanto de ahora es mirar que me miras
debajo del sombrero de la noche
y me dices simplezas que me llegan al alma.
Callo y te miro,
te miro como miro el misterio que hay en todo.
y callo.
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