esta noche solo, el alma llena de las infinitas amarguras y agonias de tu muerte,
separada de ti misma por el tiempo, por la tumba y la distancia, por el infinito negro
donde nuestras voz no alcanza, mudo y solo. por la senda caminaba y se oían los ladridos de los perros a la luna, a la luna palida y el chirrido de las ranas....
sentí frio. era el frio que sentí en tu alcoba, tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas, entre las blancuras niveas de las mortuarias sabanas era el frio del sepulcro, era el vuelo de la muerte, era el frio de la nada
separada de ti misma por el tiempo, por la tumba y la distancia, por el infinito negro
donde nuestras voz no alcanza, mudo y solo. por la senda caminaba y se oían los ladridos de los perros a la luna, a la luna palida y el chirrido de las ranas....
sentí frio. era el frio que sentí en tu alcoba, tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas, entre las blancuras niveas de las mortuarias sabanas era el frio del sepulcro, era el vuelo de la muerte, era el frio de la nada