Aguila Albina.
Poeta recién llegado
Si para nombrarte
debiese usar una palabra
habría de inventarla, completamente nueva
buscando de tal modo
una raíz perfecta,
inmaculada cual lenguaje adámico
y celestial como si dictada fuese
por aquellos mismos ángeles
con los que aprendió Dios su faena;
y desearía que tomará también la gracia
presente en la lengua helena,
y con ella la sabiduría de los poetas
que poblaban la antigua Grecia,
o que tomase, de igual manera,
la espiritualidad védica
con que en prudente sanscrito
se alababa a los devas,
y ojala tuviese
el prestigio imperecedero y la clareza
de los que aun hoy goza
la lengua latina de la ciudad eterna.
Y así tomaría, el concepto o la belleza
de cuanta lengua haya clásica,
antigua, letrada o divina;
si debiese inventar una palabra
solo para nombrarte a ti,
la dama de mis penas.
debiese usar una palabra
habría de inventarla, completamente nueva
buscando de tal modo
una raíz perfecta,
inmaculada cual lenguaje adámico
y celestial como si dictada fuese
por aquellos mismos ángeles
con los que aprendió Dios su faena;
y desearía que tomará también la gracia
presente en la lengua helena,
y con ella la sabiduría de los poetas
que poblaban la antigua Grecia,
o que tomase, de igual manera,
la espiritualidad védica
con que en prudente sanscrito
se alababa a los devas,
y ojala tuviese
el prestigio imperecedero y la clareza
de los que aun hoy goza
la lengua latina de la ciudad eterna.
Y así tomaría, el concepto o la belleza
de cuanta lengua haya clásica,
antigua, letrada o divina;
si debiese inventar una palabra
solo para nombrarte a ti,
la dama de mis penas.