Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
¿Por qué la sangre fría no se atreve
a dejar de mirarse el propio ombligo,
por qué el hambre se engorda en las barrigas,
por qué un norte y un sur tan diferentes?
Yo soy de los que siempre espera un norte,
por mucho que le guste el sur que habita;
suena como a tener una esperanza
mientras disfrutas del lugar que ocupas.
Sur y norte me acercan el poniente
y el levante despierta mis mañanas,
suelo soñar con puntos cardinales
y aislarme en otros mundos paralelos.
Norte y sur me separan, sin quererlo,
de un tú y un yo, de todos los nosotros
que en sus islas se arriesgan a vivir
mientras se mangonea a manos llenas.
Continuaré doliéndome a destiempo,
siendo testigo mudo de la historia
y haciendo algún poema que recuerde
la insalvable distancia de los polos.
a dejar de mirarse el propio ombligo,
por qué el hambre se engorda en las barrigas,
por qué un norte y un sur tan diferentes?
Yo soy de los que siempre espera un norte,
por mucho que le guste el sur que habita;
suena como a tener una esperanza
mientras disfrutas del lugar que ocupas.
Sur y norte me acercan el poniente
y el levante despierta mis mañanas,
suelo soñar con puntos cardinales
y aislarme en otros mundos paralelos.
Norte y sur me separan, sin quererlo,
de un tú y un yo, de todos los nosotros
que en sus islas se arriesgan a vivir
mientras se mangonea a manos llenas.
Continuaré doliéndome a destiempo,
siendo testigo mudo de la historia
y haciendo algún poema que recuerde
la insalvable distancia de los polos.