Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nos amamos tanto
que no nos hablamos con tal de no herirnos,
con tal de no caer en el cuento de las desgracias,
nos amamos tanto
que no dormimos juntos para no incomodarnos
con el olor del otro en la almohada.
Nos amamos tanto
que mi ropa nunca choca con la suya en la lavadora
y si al llegar la hora hay que bañarnos juntos
preferimos retrasar el viaje fingiendo estornudos.
Tal vez un día nos amemos tan poco
que hagamos el amor mirándonos a los ojos
y vayamos tomados de la mano por el parque
aunque la casa sea una batalla campal,
un pleito de perros y gatos que no se ve acabar.
Nos amamos tanto que sus platos son sólo de ella
y los cubiertos no comparten mesa
para no quitarnos el apetito,
nos amamos tanto que ella anda con otro amor
y yo sueño con un masaje sensitivo
de una extraña que me deje su olor.
Nos amamos tanto que nunca vemos juntos la televisión,
y aunque los dos tenemos gustos parecidos
hacemos dos platillos distintos que no llegan al comedor.
Tal vez un día nos amemos tan poco
que nos demos un beso con sabor a lengua
en frente de la familia
para que piensen "¡qué pareja perfecta!"
aunque luego escupamos la saliva.
Nos amamos tanto
que yo empaqué maletas y ella se tiñó el cabello
y ninguno de los dos, ningún cambio notó.
que no nos hablamos con tal de no herirnos,
con tal de no caer en el cuento de las desgracias,
nos amamos tanto
que no dormimos juntos para no incomodarnos
con el olor del otro en la almohada.
Nos amamos tanto
que mi ropa nunca choca con la suya en la lavadora
y si al llegar la hora hay que bañarnos juntos
preferimos retrasar el viaje fingiendo estornudos.
Tal vez un día nos amemos tan poco
que hagamos el amor mirándonos a los ojos
y vayamos tomados de la mano por el parque
aunque la casa sea una batalla campal,
un pleito de perros y gatos que no se ve acabar.
Nos amamos tanto que sus platos son sólo de ella
y los cubiertos no comparten mesa
para no quitarnos el apetito,
nos amamos tanto que ella anda con otro amor
y yo sueño con un masaje sensitivo
de una extraña que me deje su olor.
Nos amamos tanto que nunca vemos juntos la televisión,
y aunque los dos tenemos gustos parecidos
hacemos dos platillos distintos que no llegan al comedor.
Tal vez un día nos amemos tan poco
que nos demos un beso con sabor a lengua
en frente de la familia
para que piensen "¡qué pareja perfecta!"
aunque luego escupamos la saliva.
Nos amamos tanto
que yo empaqué maletas y ella se tiñó el cabello
y ninguno de los dos, ningún cambio notó.