Nos dolerá la noche

Romy

Poeta recién llegado
Antes de abandonar el lecho
déjame pedirte algo:

Desanuda tus caricias de mi cuerpo,
seca mis humedades de tus piernas
y así como estiramos las sabanas,
desarruga las marcas que nos hemos dejado.

Es hora del adiós...
Será difícil los primeros días...

Nos dolerá la noche
y extenderemos la mano al lado frío de la cama.
Inútilmente convocaremos las ovejas,
el sueño no será cómplice de este olvido.

Sonreiremos de la mano del deber cumplido,
caminaremos con la frente en alto,
luciremos la decencia como prenda preciosa...

y estaremos en paz...
Si,
estaremos en paz.

Pero la necesidad seguirá nombrándonos
Y en vano intentaremos callar las entrañas.

Y que pasará con el amor...

El amor fue la excusa que nos convoco
aquella mañana robada a tu agenda...
Pero no fue suficiente
el tiempo de las trinitarias se nos había pasado.

Tranquilo...
Recuperaras la trasparencia de tu nombre,
siempre que logres evitar el recuerdo.

Y yo...
Yo seguiré igual,
te observaré de lejos
sonreiré al verte...
será la fidelidad la que vista tus silencios,
las almohadas y las noches las que desnuden tus verdades.
 
Antes de abandonar el lecho
déjame pedirte algo:

Desanuda tus caricias de mi cuerpo,
seca mis humedades de tus piernas
y así como estiramos las sabanas,
desarruga las marcas que nos hemos dejado.

Es hora del adiós...
Será difícil los primeros días...

Nos dolerá la noche
y extenderemos la mano al lado frío de la cama.
Inútilmente convocaremos las ovejas,
el sueño no será cómplice de este olvido.

Sonreiremos de la mano del deber cumplido,
caminaremos con la frente en alto,
luciremos la decencia como prenda preciosa...

y estaremos en paz...
Si,
estaremos en paz.

Pero la necesidad seguirá nombrándonos
Y en vano intentaremos callar las entrañas.

Y que pasará con el amor...

El amor fue la excusa que nos convoco
aquella mañana robada a tu agenda...
Pero no fue suficiente
el tiempo de las trinitarias se nos había pasado.

Tranquilo...
Recuperaras la trasparencia de tu nombre,
siempre que logres evitar el recuerdo.

Y yo...
Yo seguiré igual,
te observaré de lejos
sonreiré al verte...
será la fidelidad la que vista tus silencios,
las almohadas y las noches las que desnuden tus verdades.

El amor duele poeta, duele muchas veces como nada. Y tu expresas ese dolor con musical resignación y aceptación. El amor que interrumpe, atrevido, insolente; nos llena de emociones encontradas y se forma una batalla entre ellas en el alma. Mis felicitaciones por tan es especial poesía que suena como denuncia de verdades e hipocresías.
Álvaro
 
Cipres...
gracias por pasar, por tan bellas palabras y por seguir creyendo en la poesia...

Alvaro...

has hecho un nuevo poema en tus palabras...es cierto, el amor duele, a veces demasiado....
 
Antes de abandonar el lecho
déjame pedirte algo:

Desanuda tus caricias de mi cuerpo,
seca mis humedades de tus piernas
y así como estiramos las sabanas,
desarruga las marcas que nos hemos dejado.

Es hora del adiós...
Será difícil los primeros días...

Nos dolerá la noche
y extenderemos la mano al lado frío de la cama.
Inútilmente convocaremos las ovejas,
el sueño no será cómplice de este olvido.

Sonreiremos de la mano del deber cumplido,
caminaremos con la frente en alto,
luciremos la decencia como prenda preciosa...

y estaremos en paz...
Si,
estaremos en paz.

Pero la necesidad seguirá nombrándonos
Y en vano intentaremos callar las entrañas.

Y que pasará con el amor...

El amor fue la excusa que nos convoco
aquella mañana robada a tu agenda...
Pero no fue suficiente
el tiempo de las trinitarias se nos había pasado.

Tranquilo...
Recuperaras la trasparencia de tu nombre,
siempre que logres evitar el recuerdo.

Y yo...
Yo seguiré igual,
te observaré de lejos
sonreiré al verte...
será la fidelidad la que vista tus silencios,
las almohadas y las noches las que desnuden tus verdades.


Antes de abandonar el lecho
déjame pedirte algo:

Desanuda tus caricias de mi cuerpo,
seca mis humedades de tus piernas
y así como estiramos las sabanas,
desarruga las marcas que nos hemos dejado.

Es hora del adiós...
Será difícil los primeros días...

Nos dolerá la noche
y extenderemos la mano al lado frío de la cama.
Inútilmente convocaremos las ovejas,
el sueño no será cómplice de este olvido.

Sonreiremos de la mano del deber cumplido,
caminaremos con la frente en alto,
luciremos la decencia como prenda preciosa...

y estaremos en paz...
Si,
estaremos en paz.

Pero la necesidad seguirá nombrándonos
Y en vano intentaremos callar las entrañas.

Y que pasará con el amor...

El amor fue la excusa que nos convoco
aquella mañana robada a tu agenda...
Pero no fue suficiente
el tiempo de las trinitarias se nos había pasado.

Tranquilo...
Recuperaras la trasparencia de tu nombre,
siempre que logres evitar el recuerdo.

Y yo...
Yo seguiré igual,
te observaré de lejos
sonreiré al verte...
será la fidelidad la que vista tus silencios,
las almohadas y las noches las que desnuden tus verdades.


Deberíamos de haber coincidido por aquellos años. En concreto en el 2006, que es cuando yo entré en el Foro y sin embargo no lo recuerdo. Qué pena.

En cuanto al poema, me parece muy bueno.

Muchas gracias.

Un abrazo
 
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