Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
El sol era una jaula de oro que se apagaba
cuando el tumulto del gentío
caminaba hacia las nubes con un corazón vacío
y una carroza que volvió a ser calabaza.
Hoy peregrina el amor a tierras bestiales y desconocidas,
la pérdida de mi memoria radica en que el reloj
que marca mis horas, solo conoce horas suicidas.
Ayer gritaba tirado en el campo de batalla
un soldado que una carta recibió,
con un adiós de la chica a quien amaba,
le comentaba que encontró otro nuevo amor.
El oleaje ha crecido tanto que se pierde la marea,
la playa es un desierto donde ya no existen novios,
mar adentro el viento pica tanto que la niebla
juega a ser amante sin sentir ningún sonrojo.
Al calendario le robaron dos domingos de marzo,
al pasado la nostalgia de no volver,
a mis labios le robaron los besos que me has dado
y a mi cama las ganas de nacer.
A la hora de cenar hubo crudas elecciones
con partidarios de lujurias y otros de besos sin pecado,
nadie cede y entre los bandos no hay pasiones,
se convoca a segunda ronda antes de irse al juzgado.
Al calendario le robaron dos lunes de noviembre,
al amor le importa poco si alguien sigue en el partido,
a mis ojos les sigue doliendo no poder verte
aunque yo me siga mojando contigo.
cuando el tumulto del gentío
caminaba hacia las nubes con un corazón vacío
y una carroza que volvió a ser calabaza.
Hoy peregrina el amor a tierras bestiales y desconocidas,
la pérdida de mi memoria radica en que el reloj
que marca mis horas, solo conoce horas suicidas.
Ayer gritaba tirado en el campo de batalla
un soldado que una carta recibió,
con un adiós de la chica a quien amaba,
le comentaba que encontró otro nuevo amor.
El oleaje ha crecido tanto que se pierde la marea,
la playa es un desierto donde ya no existen novios,
mar adentro el viento pica tanto que la niebla
juega a ser amante sin sentir ningún sonrojo.
Al calendario le robaron dos domingos de marzo,
al pasado la nostalgia de no volver,
a mis labios le robaron los besos que me has dado
y a mi cama las ganas de nacer.
A la hora de cenar hubo crudas elecciones
con partidarios de lujurias y otros de besos sin pecado,
nadie cede y entre los bandos no hay pasiones,
se convoca a segunda ronda antes de irse al juzgado.
Al calendario le robaron dos lunes de noviembre,
al amor le importa poco si alguien sigue en el partido,
a mis ojos les sigue doliendo no poder verte
aunque yo me siga mojando contigo.
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