rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuanto de mí
no volverá a ser ya mío,
más allá del día
que mis olas agitaron su remanso
en el desnudo de tu arena.
Golosa dilatabas
hasta el gemido infinito
la espuma penetrante
de mi sal con tus arribos.
Ah nostalgia
tu huella en mis latidos
la noche nos separo
por siempre del sol nacido.
De rocas sembró tus playas
de agua estéril mi destino
sólo han quedado las aves
sobre este cielo plomizo.