AzUrA
Poeta recién llegado
De un suspiro arrancó mi piel
y caí en fatal abismo
flotando en lágrimas
que comencé a nadar sigilosamente
para trepar de nuevo sobre el cadáver
de los días muertos en sus aguas.
Un triste recuerdo inundó mi mente
la brisa atrapada sofocaba el momento
como las hojas verdes que colgaron
en aquellos lejanos árboles destinados
a la memoria.
Infancia y olvido,
cuando un simple atardecer podía ser suficiente
contemplando la lejanía de su presencia
adormecidos en las suaves sombras del crepúsculo
aroma a tierra que calcome mis huellas.
Que fácil penden de mis ojos lágrimas
mostrando entre su brillo y mis sollozos
una reserva de sonidos sordos,
un murmullo sucinto vaga en el viento
para traer su dulce canto
mordiendo mis oídos con su aliento.
Cuando un día más de vida se va,
más profunda la nostalgia entra
de la hoja que brota en la corteza
trayendo consigo soledad
cuando quizá nadie la puede callar.
y caí en fatal abismo
flotando en lágrimas
que comencé a nadar sigilosamente
para trepar de nuevo sobre el cadáver
de los días muertos en sus aguas.
Un triste recuerdo inundó mi mente
la brisa atrapada sofocaba el momento
como las hojas verdes que colgaron
en aquellos lejanos árboles destinados
a la memoria.
Infancia y olvido,
cuando un simple atardecer podía ser suficiente
contemplando la lejanía de su presencia
adormecidos en las suaves sombras del crepúsculo
aroma a tierra que calcome mis huellas.
Que fácil penden de mis ojos lágrimas
mostrando entre su brillo y mis sollozos
una reserva de sonidos sordos,
un murmullo sucinto vaga en el viento
para traer su dulce canto
mordiendo mis oídos con su aliento.
Cuando un día más de vida se va,
más profunda la nostalgia entra
de la hoja que brota en la corteza
trayendo consigo soledad
cuando quizá nadie la puede callar.