Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esperaba encontrar
Una flor marchita
En mi ventana
Quizá una hoja escrita
Por los dedos de sus manos
No volví a ver pasar
Su sombra por mi calle
Ni escuchar su voz fresca en la tarde
Se fue como pluma que vuela por el aire
Y se desvanece en el ocaso
Su piel color primavera
Florece en mi mente
Como un ave de paso
Su hermosa y negra cabellera
Se borra entre recuerdos
Entre murmullos y aletazos
Sus besos descansan dormidos
Soñolientos de amor y cansancio
A veces llegaba a mi casa
Triste nostálgico y pesado
Esperando encontrar su cuerpo
Añorando el amor del pasado
Ebrio de caricias y besos
Ebrio de ternuras y abrazos