Fedecardenas
Poeta recién llegado
Nostalgia
“Cuando la morada del abismo refleja tus ojos,
aquellos que las estrellas envidian por haber nacido.
Cuando el que te escribe te lleva esperando desde que el aire no
entra en sus pulmones, mas que por impulso o recuerdo.
Cuando la guitarra yá no suena, aunque la tocaran otros.
Cuando no hay más misterio que el de seguir amándote,
a la sombra de una tarde.
Cuando al mirar por la ventana, veo a otros mirándome a mí.
Cuando al beber detesto cada gota de vino,
porque me hace ser más real.
Cuando no queda nada que no pueda depender de los impulsos
que esta mente manda a este triste corazón.
Cuando octubre regresa, otra vez sin avisar.
Cuando no hay niebla, cuando se divisa el mar.
Han pasado ya mil días.
Pero te juro que hoy, hoy creía que fue ayer…”
“Cuando la morada del abismo refleja tus ojos,
aquellos que las estrellas envidian por haber nacido.
Cuando el que te escribe te lleva esperando desde que el aire no
entra en sus pulmones, mas que por impulso o recuerdo.
Cuando la guitarra yá no suena, aunque la tocaran otros.
Cuando no hay más misterio que el de seguir amándote,
a la sombra de una tarde.
Cuando al mirar por la ventana, veo a otros mirándome a mí.
Cuando al beber detesto cada gota de vino,
porque me hace ser más real.
Cuando no queda nada que no pueda depender de los impulsos
que esta mente manda a este triste corazón.
Cuando octubre regresa, otra vez sin avisar.
Cuando no hay niebla, cuando se divisa el mar.
Han pasado ya mil días.
Pero te juro que hoy, hoy creía que fue ayer…”
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