El talón se me tiñe de uvas nuevas
con reloj de las doce campanadas
en dieciochesca Casa de Correos
testigo de visita acompañada:
Madrid. Desde el llamado Punto Cero
iniciamos camino a bella plaza:
la estatua ecuestre Rey Carlos Tercero
y el oso y el madroño, hermosa talla,
emblema de ciudad de madrileños.
Calle mayor nos lleva hasta la plaza
del mismo nombre para contemplar
en su centro otra estatua afortunada:
Rey Felipe Tercero cabalgando.
Observo en centro de edificio, Casa
Panadería, escudo de los Reyes.
Miro enfrente: otra Casa, la pintada,
construida en época barroca o de oro,
con dos torres gemelas, porticada.
Y salida por Arco Cuchilleros:
la más famosa de las nueve entradas.
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