Tus mensajes danzan mi sentimiento. Desahogan el tumulto justo del centro de mi pecho.
¿Qué tantas cosas se querrán manifestar desde ese rincón? Y tu tan aventurera con linterna, no me dejas opción.
Intuyo que la espera es longeva, pero mi virtud es la paciencia y no la coherencia. Porque incluso en tu ausencia me llenas y me alcanza para pensar que en algún momento me mirarás y colmaras de tu dulce y colorado matiz, como un aviario ambarado; la infante del columpio que cuelga de mis pulmones… te suspiro tanto, afirmas la vida y me meces con cada uno.
Te siento siempre, aunque solo tengo mi reflejo en negro, aunque mis pulgares oculten todo esto que te confieso.
Me pregunto si sabes, ¿me sientes con mis mensajes? Y cada uno que elijo no mandar se queda en ese cúmulo de represión, castigando al corazón.
Acéptalos, por favor.
Acéptalos.
Recíbelos.
Sírvete.
Solo Dios sabe lo mucho o poco que es; la inmensa mediocridad que puedo ofrecer. Solo espero que sea suficiente para que te sueltes y que sea conmigo con el que dances, con mis sentimientos de chaperon, y los tuyos de dama de honor.
¿Qué tantas cosas se querrán manifestar desde ese rincón? Y tu tan aventurera con linterna, no me dejas opción.
Intuyo que la espera es longeva, pero mi virtud es la paciencia y no la coherencia. Porque incluso en tu ausencia me llenas y me alcanza para pensar que en algún momento me mirarás y colmaras de tu dulce y colorado matiz, como un aviario ambarado; la infante del columpio que cuelga de mis pulmones… te suspiro tanto, afirmas la vida y me meces con cada uno.
Te siento siempre, aunque solo tengo mi reflejo en negro, aunque mis pulgares oculten todo esto que te confieso.
Me pregunto si sabes, ¿me sientes con mis mensajes? Y cada uno que elijo no mandar se queda en ese cúmulo de represión, castigando al corazón.
Acéptalos, por favor.
Acéptalos.
Recíbelos.
Sírvete.
Solo Dios sabe lo mucho o poco que es; la inmensa mediocridad que puedo ofrecer. Solo espero que sea suficiente para que te sueltes y que sea conmigo con el que dances, con mis sentimientos de chaperon, y los tuyos de dama de honor.