Noventa años y un día...

Lirae

Poeta que considera el portal su segunda casa
22195645_10210314986131094_1520406214354404382_n.jpg



Me revisto de dolor
para que la mirada a mi destino,
no me rompa de un quebranto.
Tener la piel acostumbrada,
la mente ejercitada,
y el alma vendada,
hace milagros en una espera desesperada y calmosa…

Vivo, como corriendo atada a un elástico
que me tortura haciéndome regresar
cuando estoy tocando el cielo.
Retrocedo a una velocidad de vértigo.
Te me haces pequeño AMOR,
y aunque te pierdo de vista por la distancia impuesta,
te grabo en mi retina,
y no se si estás o alucino...¡No lo se!
¿Toco quizás una utopía? ¡No, eres tú!
Aunque mis manos te traspasan,
y se pierden en la nada,
mi alma te palpa,
Tu aroma queda impregnado en sus vendas,
y se me hace perenne tu recuerdo.
Tú eres mi destino,
una nube de alimento en mi cielo,
a veces gris, que me apuñala y sangra lluvia,
otras blanca, que me mece y me adormece.

Y pasan albas y ocasos de noventa años y un día …
Noventa años para pensar y un día incierto para amar...

SHA.
 
Última edición:
22195645_10210314986131094_1520406214354404382_n.jpg



Me revisto de dolor
para que la mirada a mi destino,
no me rompa de un quebranto.
Tener la piel acostumbrada,
la mente ejercitada,
y el alma vendada,
hace milagros en una espera desesperada y calmosa…

Vivo, como corriendo atada a un elástico
que me tortura haciéndome regresar
cuando estoy tocando el cielo.
Retrocedo a una velocidad de vértigo.
Te me haces pequeño AMOR,
y aunque te pierdo de vista por la distancia impuesta,
te grabo en mi retina,
y no se si estás o alucino...¡No lo se!
¿Toco quizás una utopía? ¡No, eres tú!
Aunque mis manos te traspasan,
y se pierden en la nada,
mi alma te palpa,
Tu aroma queda impregnado en sus vendas,
y se me hace perenne tu recuerdo.
Tú eres mi destino,
una nube de alimento en mi cielo,
a veces gris, que me apuñala y sangra lluvia,
otras blanca, que me mece y me adormece.

Y pasan albas y ocasos de noventa años y un día …
Noventa años para pensar y un día incierto para amar...

SHA.
Es muy vibrante y emocionante tu poema, me desarma algo lo de los noventa años porque me inclina a pensar que quizás hables de una persona mayor muy querida por ti, pero la verdad amiga Sandra pienso que puedo estar equivocado, no se, perdona mi difusa interpretación del poema, lo mismo me la aclaras tú si quieres. Me gusta mucho el lirismo de tus sentidos versos y las, como siempre , bellas metáforas que utilizas, tu dices que no te consideras poetisa pero eso no significa que no lo seas, para mí lo eres sin duda. Leo y releo tu poema y encuentro una vida interior rica que navega entre el amor y la dura realidad que la vida siempre impone más tarde o más temprano. Jooooooo me he puesto muy serio en este comentario, pues nada monada, ola del puerto de Santa Cruz(no se si lo digo bien) que te mando un abrazote cariñoso esperando que estés a tope de todo lo que tú desees: MMUUAAKKSS. Paco.
 
22195645_10210314986131094_1520406214354404382_n.jpg



Me revisto de dolor
para que la mirada a mi destino,
no me rompa de un quebranto.
Tener la piel acostumbrada,
la mente ejercitada,
y el alma vendada,
hace milagros en una espera desesperada y calmosa…

Vivo, como corriendo atada a un elástico
que me tortura haciéndome regresar
cuando estoy tocando el cielo.
Retrocedo a una velocidad de vértigo.
Te me haces pequeño AMOR,
y aunque te pierdo de vista por la distancia impuesta,
te grabo en mi retina,
y no se si estás o alucino...¡No lo se!
¿Toco quizás una utopía? ¡No, eres tú!
Aunque mis manos te traspasan,
y se pierden en la nada,
mi alma te palpa,
Tu aroma queda impregnado en sus vendas,
y se me hace perenne tu recuerdo.
Tú eres mi destino,
una nube de alimento en mi cielo,
a veces gris, que me apuñala y sangra lluvia,
otras blanca, que me mece y me adormece.

Y pasan albas y ocasos de noventa años y un día …
Noventa años para pensar y un día incierto para amar...

SHA.

A veces hay que prepararnos para sufrir, el amor a veces no responde a las expectativas que uno tiene de el, el amor nos puede brindar alegrías fugaces, es hermoso tu poema sin duda triste, sin duda manifiestas tu sentir de una manera perfecta, encantado de leerte y regocijarme en tus versos, abrazos poetisa.
 
22195645_10210314986131094_1520406214354404382_n.jpg



Me revisto de dolor
para que la mirada a mi destino,
no me rompa de un quebranto.
Tener la piel acostumbrada,
la mente ejercitada,
y el alma vendada,
hace milagros en una espera desesperada y calmosa…

Vivo, como corriendo atada a un elástico
que me tortura haciéndome regresar
cuando estoy tocando el cielo.
Retrocedo a una velocidad de vértigo.
Te me haces pequeño AMOR,
y aunque te pierdo de vista por la distancia impuesta,
te grabo en mi retina,
y no se si estás o alucino...¡No lo se!
¿Toco quizás una utopía? ¡No, eres tú!
Aunque mis manos te traspasan,
y se pierden en la nada,
mi alma te palpa,
Tu aroma queda impregnado en sus vendas,
y se me hace perenne tu recuerdo.
Tú eres mi destino,
una nube de alimento en mi cielo,
a veces gris, que me apuñala y sangra lluvia,
otras blanca, que me mece y me adormece.

Y pasan albas y ocasos de noventa años y un día …
Noventa años para pensar y un día incierto para amar...

SHA.
Nostálgico escrito que lleva marcado el tiempo, grato leerle
 
22195645_10210314986131094_1520406214354404382_n.jpg



Me revisto de dolor
para que la mirada a mi destino,
no me rompa de un quebranto.
Tener la piel acostumbrada,
la mente ejercitada,
y el alma vendada,
hace milagros en una espera desesperada y calmosa…

Vivo, como corriendo atada a un elástico
que me tortura haciéndome regresar
cuando estoy tocando el cielo.
Retrocedo a una velocidad de vértigo.
Te me haces pequeño AMOR,
y aunque te pierdo de vista por la distancia impuesta,
te grabo en mi retina,
y no se si estás o alucino...¡No lo se!
¿Toco quizás una utopía? ¡No, eres tú!
Aunque mis manos te traspasan,
y se pierden en la nada,
mi alma te palpa,
Tu aroma queda impregnado en sus vendas,
y se me hace perenne tu recuerdo.
Tú eres mi destino,
una nube de alimento en mi cielo,
a veces gris, que me apuñala y sangra lluvia,
otras blanca, que me mece y me adormece.

Y pasan albas y ocasos de noventa años y un día …
Noventa años para pensar y un día incierto para amar...

SHA.
Con ese estilo elegante que te caracteriza y con una muy pulcra presentación nos dejas este poema "viene y va de la alegría" de esos noventa años y un día para amar. Un placer la oportunidad de su lectura.
Con todo afecto, un abrazo fraterno, estimada Lirae.
Salva.
 
22195645_10210314986131094_1520406214354404382_n.jpg



Me revisto de dolor
para que la mirada a mi destino,
no me rompa de un quebranto.
Tener la piel acostumbrada,
la mente ejercitada,
y el alma vendada,
hace milagros en una espera desesperada y calmosa…

Vivo, como corriendo atada a un elástico
que me tortura haciéndome regresar
cuando estoy tocando el cielo.
Retrocedo a una velocidad de vértigo.
Te me haces pequeño AMOR,
y aunque te pierdo de vista por la distancia impuesta,
te grabo en mi retina,
y no se si estás o alucino...¡No lo se!
¿Toco quizás una utopía? ¡No, eres tú!
Aunque mis manos te traspasan,
y se pierden en la nada,
mi alma te palpa,
Tu aroma queda impregnado en sus vendas,
y se me hace perenne tu recuerdo.
Tú eres mi destino,
una nube de alimento en mi cielo,
a veces gris, que me apuñala y sangra lluvia,
otras blanca, que me mece y me adormece.

Y pasan albas y ocasos de noventa años y un día …
Noventa años para pensar y un día incierto para amar...

SHA.
En ocasiones el tiempo deja incertidumbres, la nostalgia
fortalizada en esa expresion de amor que se sugiere en la
obra. palpar la nada cuando uno quiere encontrar esa
ranura deseada que le absorba en la adoracion que
quiere. felicidades. un poema intenso, pensado y
de navegaciones profundas. saludos amables de
luzyabsenta
 
22195645_10210314986131094_1520406214354404382_n.jpg



Me revisto de dolor
para que la mirada a mi destino,
no me rompa de un quebranto.
Tener la piel acostumbrada,
la mente ejercitada,
y el alma vendada,
hace milagros en una espera desesperada y calmosa…

Vivo, como corriendo atada a un elástico
que me tortura haciéndome regresar
cuando estoy tocando el cielo.
Retrocedo a una velocidad de vértigo.
Te me haces pequeño AMOR,
y aunque te pierdo de vista por la distancia impuesta,
te grabo en mi retina,
y no se si estás o alucino...¡No lo se!
¿Toco quizás una utopía? ¡No, eres tú!
Aunque mis manos te traspasan,
y se pierden en la nada,
mi alma te palpa,
Tu aroma queda impregnado en sus vendas,
y se me hace perenne tu recuerdo.
Tú eres mi destino,
una nube de alimento en mi cielo,
a veces gris, que me apuñala y sangra lluvia,
otras blanca, que me mece y me adormece.

Y pasan albas y ocasos de noventa años y un día …
Noventa años para pensar y un día incierto para amar...

SHA.
Una vida que llega con su desatino, una cárcel de huellas bordadas que con el hilo de la esperanza, es y nos une al sueño, y al rato nos priva de la condena de las voces que mecen al amor, es un soplido de claros oscuros que con su delicadeza genera esa utopía que da vida al alma, al renglón más escondido donde la persona amada deja su huella, y a veces tan imperceptible para el mundo pero que sin embargo, para los que aman, es tan clara y nítida como el agua que fría y cristalina recorre los desfiladeros de los días...
Mas bien amiga parecen ser que son noventa años para amar y un día para soñar...
Un hermoso poema amiga el que sin duda has creado con el brete de una ausencia enamorada.
Un abrazo amiga.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba