mistenig
Poeta recién llegado
No era fácil saltar sobres las nubes,
por lo general tendía a hundirme desesperadamente,
perdía el equilibrio de vez en cuando,
y sufría un poco de agorafobia.
Aunque el insinuarme bajarme de ellas,
no excedía en simplicidad,
la última vez que accedí a lanzarme,
no tome en cuenta el gran abismal.
Y aunque el tiempo desquiciado,
en su carrera de terquedad,
no se detuvo ni me ayudo a bajarme,
de lo alto en donde fui a parar.
Durante siglos dijeron trovadores de gran humildad,
que en aquel alto vivía un ser inmortal,
que por no bajarse de la nube,
enamorado quedo por toda la eternidad.
por lo general tendía a hundirme desesperadamente,
perdía el equilibrio de vez en cuando,
y sufría un poco de agorafobia.
Aunque el insinuarme bajarme de ellas,
no excedía en simplicidad,
la última vez que accedí a lanzarme,
no tome en cuenta el gran abismal.
Y aunque el tiempo desquiciado,
en su carrera de terquedad,
no se detuvo ni me ayudo a bajarme,
de lo alto en donde fui a parar.
Durante siglos dijeron trovadores de gran humildad,
que en aquel alto vivía un ser inmortal,
que por no bajarse de la nube,
enamorado quedo por toda la eternidad.