Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
POR AMOR A MI DAMA
Entre valles y montes ando
a lo lejos vislumbro el horizonte,
tú horizonte, amor, más grande
que el crepúsculo guardado
en el rocío de una hoja
que inclinada besa el suelo.
Voy descalzo acariciándome la hierba
que entre juguetona e inquieta,
despierta las plantas de mis pies
haciéndome esbozar una sonrisa.
Ay, en mi cara va clavada una lágrima
de emoción, de alegría, de desconsuelo,
quien lo sabe, amor, siempre la llevo
por si un día me la pides.
Me paso la mano por la frente
no tengo sudor, será un acto reflejo,
quizá la mano quiera espabilar al pensamiento
que camina delante mía, también a tú encuentro.
En mí atillo llevo guardadas flores blancas
de muchos tamaños, con tantas formas,
que unidas en un ramo forman
un calidoscopio de pétalos y olores,
las llevo frescas, amor, no las corte
quisieron venirse conmigo al enterarse
que podían enraizar en el jarrón de tú alma.
Me paro porque a lo lejos oigo
una gaita sonando sola, sin gaitero,
la sopla el viento del norte
y la replican las Xanas de los bosques,
que con las faldas levantadas
bailan en circulo sin hoguera,
llevando como tocado unas mariposas.
Me ven y me llaman entre risueñas y provocadoras
pero yo no voy con ellas, amor, les digo en alto:
Mi corazón ya tiene dueña, gracias Xanas,
pero de vuestros favores no soy prenda.
Se ríen más fuerte y sujetándose unas a otras
se vuelan sus tocados formando un corazón
y guardándose en mi atillo me dicen en la mente
es un regalo de las Xanas para tú dama.
Ruborizado me muerdo el labio de abajo
me lo aprieto más y más, porque estoy emocionado,
reemprendo el camino, amor, he ilusionado
te veo a lo lejos mi niña, con el pelo alborotado,
suelto y negro, por tus dedos peinado.
No se si echar a correr o morirme en ese instante
es qué no hay un ángel que me salve de este incierto?
es que es tanto lo que quiero o es que quiero
que no pase este momento tan bello, de verte allí
con la cara tan blanca y los carrillos vestidos de rosa.
Mi dama, mi dama hermosa
alzas la mirada y me rompes y me esparzo,
en pedacitos de cristal con pespuntes de alabastro
y como nieve recién caída,
me recoges entre tus manos y me recompones
con un beso de tus calidos labios.
Cayeron las flores blancas a tus pies
y una a una se fueron juntando,
se abrió el atillo y como techo protector
fue cobijando a las mariposas
hasta formar el corazón dado por las Xanas.
Si es un sueño que no me despierten
si estoy muerto, que me entierren con mi atillo,
si estoy despierto y no te veo ...
que la noche te lleve un mensaje con la rosa de los vientos
Sigo teniendo la lágrima, amor, por si la pides.
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