el poema es mi mundo
Poeta asiduo al portal
Nuestra bonita historia
En aquel lugar tan lejos
horizonte de mi ayer
donde un día te encontré
lo recuerdo como ahora
para dicha de mí ser
Tiempos que jamás se olvidan
como podría olvidarlos
si en mi son la alegría
que me han marcado la dicha
con la cual vivo la vida
Tierna flor de olor divino
eras capullo de rosa
clavel en pleno botón
de fragancia amacerada
en jazmín y cundeamor
Sedosa tela tú tez
que se rozaba conmigo
y satisfacía mis manos
hoy con mucha calidez
yo la sigo acariciando
Más delicada es tu piel
cuando busco apresurado
es refugio deseado
donde converjo gozoso
como amante y como esposo
La candidez de tu voz
que se desplaza en la brisa
son el sonido que hechizan
a mis oídos que escuchan
en tropel tu alegre risa
Junto a la luz de tus ojos
que es el brillo que ilumina
las sendas por donde ando
cuando a ti voy apurado
a dormir en tu regazo
Cobijado con tu cuerpo
que es el refugio perfecto
para calmar los dolores
y aliviar también mis penas
en cada fin de faena
Tu cuerpo hermoso resguardo
donde florece la vida
es el jardín donde yo
he cosechado la dicha
de ser tú amante y esposo
De aquellos tiempos pasados
quedaron muchos recuerdos
guardados en mi memoria
y hoy se siguen sumando
a este mundo de gloria
Como un regalo sagrado
los hijos que nos legara
el amor fiel compañero
que siempre anda de la mano
en nuestra bonita historia
Luis César González Moya
En aquel lugar tan lejos
horizonte de mi ayer
donde un día te encontré
lo recuerdo como ahora
para dicha de mí ser
Tiempos que jamás se olvidan
como podría olvidarlos
si en mi son la alegría
que me han marcado la dicha
con la cual vivo la vida
Tierna flor de olor divino
eras capullo de rosa
clavel en pleno botón
de fragancia amacerada
en jazmín y cundeamor
Sedosa tela tú tez
que se rozaba conmigo
y satisfacía mis manos
hoy con mucha calidez
yo la sigo acariciando
Más delicada es tu piel
cuando busco apresurado
es refugio deseado
donde converjo gozoso
como amante y como esposo
La candidez de tu voz
que se desplaza en la brisa
son el sonido que hechizan
a mis oídos que escuchan
en tropel tu alegre risa
Junto a la luz de tus ojos
que es el brillo que ilumina
las sendas por donde ando
cuando a ti voy apurado
a dormir en tu regazo
Cobijado con tu cuerpo
que es el refugio perfecto
para calmar los dolores
y aliviar también mis penas
en cada fin de faena
Tu cuerpo hermoso resguardo
donde florece la vida
es el jardín donde yo
he cosechado la dicha
de ser tú amante y esposo
De aquellos tiempos pasados
quedaron muchos recuerdos
guardados en mi memoria
y hoy se siguen sumando
a este mundo de gloria
Como un regalo sagrado
los hijos que nos legara
el amor fiel compañero
que siempre anda de la mano
en nuestra bonita historia
Luis César González Moya