JESUS ABELLAN
Poeta recién llegado
Nuestra Casa.
Como dos grandes claveles
que abiertos,
la corriente moviere,
...
a la orilla del mar
tan plácida, podría ser
la casa:
nuestra arena blanca,
las conchas: los besos;
y un "te quiero": cada
rojo atardecer, y
así nos llegaría
la muerte jugando
riendo
sin darnos cuenta......
jesus abellan muñoz
DCHOS RESERVDOS.
Como dos grandes claveles
que abiertos,
la corriente moviere,
...
a la orilla del mar
tan plácida, podría ser
la casa:
nuestra arena blanca,
las conchas: los besos;
y un "te quiero": cada
rojo atardecer, y
así nos llegaría
la muerte jugando
riendo
sin darnos cuenta......
jesus abellan muñoz
DCHOS RESERVDOS.