Isabel Miranda de Robles
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es la realidad
la que contra el paredón me tiene
a punto de morir fusilada
por un ejercito de razones...
No me venden los ojos,
que morir de amor no me acobarda.
Mi último deseo:
que las llamas del infierno
no me borren nunca el recuerdo
de tu mirada...
Mi única plegaria:
que al ir volando al infinito
se desprendan todas
las hojas del libro de mi alma
y que una sola,
por casualidad bendita, quede
frente a las puertas de tu casa
y al leerla digas:
"nuestra poesía"
quizás entonces mires al cielo
y te preguntes
si es que aún existo
y me envíes un beso,
pueda que, justo en ese momento,
mi alma, por fin alcance
su descanso eterno...
ISABEL MIRANDA DE ROBLES
la que contra el paredón me tiene
a punto de morir fusilada
por un ejercito de razones...
No me venden los ojos,
que morir de amor no me acobarda.
Mi último deseo:
que las llamas del infierno
no me borren nunca el recuerdo
de tu mirada...
Mi única plegaria:
que al ir volando al infinito
se desprendan todas
las hojas del libro de mi alma
y que una sola,
por casualidad bendita, quede
frente a las puertas de tu casa
y al leerla digas:
"nuestra poesía"
quizás entonces mires al cielo
y te preguntes
si es que aún existo
y me envíes un beso,
pueda que, justo en ese momento,
mi alma, por fin alcance
su descanso eterno...
ISABEL MIRANDA DE ROBLES
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