Solaribus
Poeta veterano en el portal
Tu cuerpo
celeste destino
vocación perpetua
de mis lágrimas
cuando las almas
suben para andarse
como los ángeles
en sus juegos
de elegirse
y recorrerse
para siempre
hay estrellas
que nacen
y desnudas
se funden
una en otra
una en otra
idéntica esencia
en dos fuegos
casi eternos
en la distancia
son luces
infinitas
y mil vidas
no alcanzan
a cruzarlas
el corazón
queda latiendo
allá
lejano
muerde la piel
voraz
cardúmen
devorado
latido innumerable
en la tierra
alimentando el cielo
animal feroz
santifica el gemido
lo transforma en plegaria
en cada rasguño
crecen
presurosos
orquídeas y geranios
es imposible
describir la algarabía
si la alegría
es idéntica al llanto
cuando la carne
besa el cielo
de la noche
y hundirse
es aspirar
a lo más alto
la mirada es cielo
poblado de arterias
transparentes
como una luz
que resplandece unida
a millones de pársecs
allá abajo
nuestras almas
rozamos
con las manos
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