RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
NUESTRO BIEN
Es la suprema voluntad de tu alma
que resarciendo un noble sentimiento,
me embriaga más que ayer de complacencia,
al verte regresar por donde un día
abandonando a quien más te quería
volaste como alondra malagradecida.
Después de tu partida una diadema
compré para la virgen de Dolores,
y frente a ella escrito fue el poema,
pidiéndole apacigüe tu codicia,
te vuelva humilde, y como ayer decías:
que no hay mejor fortuna que la dicha
de vivir sosegando te a mi lado.
Se que la Virgen comprendió mi pena,
oyó mis ruegos con llanto sonoro,
que nadie puede con montones de oro
igualar la riqueza de mi quena.
Hoy nadie puede apagar la hoguera,
ni mermar un residuo de placer,
has vuelto es lo que importa y donde quiera
haremos con lisonjas nuestro bien.
Ramiro Ponce P.
Es la suprema voluntad de tu alma
que resarciendo un noble sentimiento,
me embriaga más que ayer de complacencia,
al verte regresar por donde un día
abandonando a quien más te quería
volaste como alondra malagradecida.
Después de tu partida una diadema
compré para la virgen de Dolores,
y frente a ella escrito fue el poema,
pidiéndole apacigüe tu codicia,
te vuelva humilde, y como ayer decías:
que no hay mejor fortuna que la dicha
de vivir sosegando te a mi lado.
Se que la Virgen comprendió mi pena,
oyó mis ruegos con llanto sonoro,
que nadie puede con montones de oro
igualar la riqueza de mi quena.
Hoy nadie puede apagar la hoguera,
ni mermar un residuo de placer,
has vuelto es lo que importa y donde quiera
haremos con lisonjas nuestro bien.
Ramiro Ponce P.