Othar
Poeta recién llegado
[video=youtube_share;UNoouLa7uxA]
NUESTRO RECUERDO
Nos descubrimos; mareados por el día
mientras el sol; pintaba tu mirada,
gráciles musas bailaban desnudas;
dentro tus azulados ojos; bañados en licor oropel.
Perros sin dueños;
en caminos distintos,
renunciamos acostarnos sobre sueños de poetas
cayendo adoloridos,
reventándonos
las carnes
regando, macabros espejismos.
¡Y no sè !, si incorporados , ciegos ó dementes
desbridamos con violencia las heridas malheridas
supurando recuerdos intactos
balbuceando nuestros nombres.
Bajò la Tarde; encarnada en mujer
arengando sus encantos contorneados,
no señoreaba màs el Sol y aturdida;
entrego nobles latidos a verdugos de la noche.
Abrazados;
soportando terribles martilleos
¡Oh Dios... implacables recuerdos!..
¡ siniestras sustancias disueltas por el aire!
Animas caprichosas,
enlutados pensamientos.
¡Corazones sentenciados a filosos garfios¡
Dos rosas retorcidas,
crucificadas entre sus espinas
disparan al cielo oraciones cansinas;
¡Injusto el final!; ¡Ay de mi; oscuridad pérfida!
¡Corrompido mundo de cuervos malformes!.
Desaladas las palomas, huyen humilladas.
Así te poseo, morena despedida
tocando, por tus íntimas partes
cual, decadente sátiro.
abrazo infernal infinito.
Romántica llaga aferrada a mi lengua.
Oprobios de Satán, infectando mi alma ennegrecida,
Morada funesta: ¡Llévadme contigo!
sufrir; justo placer de la agonía.
Asesino de crías es Nuestro Recuerdo.
NUESTRO RECUERDO
Nos descubrimos; mareados por el día
mientras el sol; pintaba tu mirada,
gráciles musas bailaban desnudas;
dentro tus azulados ojos; bañados en licor oropel.
Perros sin dueños;
en caminos distintos,
renunciamos acostarnos sobre sueños de poetas
cayendo adoloridos,
reventándonos
las carnes
regando, macabros espejismos.
¡Y no sè !, si incorporados , ciegos ó dementes
desbridamos con violencia las heridas malheridas
supurando recuerdos intactos
balbuceando nuestros nombres.
Bajò la Tarde; encarnada en mujer
arengando sus encantos contorneados,
no señoreaba màs el Sol y aturdida;
entrego nobles latidos a verdugos de la noche.
Abrazados;
soportando terribles martilleos
¡Oh Dios... implacables recuerdos!..
¡ siniestras sustancias disueltas por el aire!
Animas caprichosas,
enlutados pensamientos.
¡Corazones sentenciados a filosos garfios¡
Dos rosas retorcidas,
crucificadas entre sus espinas
disparan al cielo oraciones cansinas;
¡Injusto el final!; ¡Ay de mi; oscuridad pérfida!
¡Corrompido mundo de cuervos malformes!.
Desaladas las palomas, huyen humilladas.
Así te poseo, morena despedida
tocando, por tus íntimas partes
cual, decadente sátiro.
abrazo infernal infinito.
Romántica llaga aferrada a mi lengua.
Oprobios de Satán, infectando mi alma ennegrecida,
Morada funesta: ¡Llévadme contigo!
sufrir; justo placer de la agonía.
Asesino de crías es Nuestro Recuerdo.
Última edición: