Brise
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y delante del espejo estamos,
figurados, rotos, sucios,
hambrientos de justicia,
lágrimas por los días de rodillas.
Gemimos entre nosotros,
los dientes apretados
en un canto divino:
Seremos libres, somos hermanos,
no habrá reyes humanos sobre nosotros,
el que quiera hacerse grande
vendrá a servir a los amigos.
Y tú nos miras detrás del espejo y dices
ovejitas de la izquierda vengan,
ustedes son de mi derecha porque ellos
no ven lo perfecto, detrás de un espejo oscuro
porque estuve enfermo y me has cuidado,
estuve desnudo y me cubristeis,
vengan a recibir su reino esperado.
Porque sus ojos están ciegos, para que viendo no vean y la luz no les alumbre.
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