Las víctimas de nuestros cuerpos
Se regocijan en el dolor
Nace la melancolía de nuestras almas
Se divisan en el color cambiado de tus ojos,
que solo en este cielo puede haber
Una nube gris que opaca cada día de luz,
Una estrella negra que cubre cada noche de luna llena
Y es ahí cuando...
conocemos nuestros rostros
conocemos nuestros miedos
y aprendimos a descubrir aquel mundo
que nos hizo perder la ilusión
aquel universo que nos cubre de la soledad
aquel que nos esconden celosamente en sus recuerdos.
Se regocijan en el dolor
Nace la melancolía de nuestras almas
Se divisan en el color cambiado de tus ojos,
que solo en este cielo puede haber
Una nube gris que opaca cada día de luz,
Una estrella negra que cubre cada noche de luna llena
Y es ahí cuando...
conocemos nuestros rostros
conocemos nuestros miedos
y aprendimos a descubrir aquel mundo
que nos hizo perder la ilusión
aquel universo que nos cubre de la soledad
aquel que nos esconden celosamente en sus recuerdos.