ROBERTO CARLOS GARCIA
Poeta recién llegado
[center:468970963c]NUESTROS CUERPOS PIDEN REVANCHA
ho por dios!
testigo fue la noche de un amar intenso y desmesurado
como en un juego de escondidas, tu alma y mi alma
se sorprendieron desnudas y en pequeña catrera
tu cuerpo y mi cuerpo se arroparon
tenua luz, una misica suave pasaba desapersibida
cigarrillos ardientes, refugio de nuestra timidez
y el humo que magicamente descolgaba sombras
en el pequeño cuarto y ocultaba nuestra vanidez...
silencio; voces taciturnas se dormian en el aire,
mis ojos recorrian tu cuerpo una y otra ves buscando el punto exacto
donde hacer la guerra, coquetas feromonas humedecian tus labios
y a mis ojos seducian con sensual encanto...
la libido florecio mi cuerpo y mis labios respondieron tu llamado
casi sin darme cuenta nuestras lenguas se acarisiaban
y una brisa de fuego con sus flamas arrastraba
nuestra ropa al suelo y nuestros cuerpos a la cama...
ho por dios!
testigo fue la noche de un amar intenso y desmesurado
tu cuerpo abrio el cielo a mis deseos y mis manos desatadas
ardientes sobre tu piel, gloriosas bailoteaban
y a la sed de tus instintos alimentaron en batalla...
amame! y nos amamos, Besame! tu piel eternamente
recordara mis labios, Consumeme! y nuestros cuerpos se encarnaron
silencio; no hables! no es mi intension hacerlo
y una y otra ves nos amamos en silencio...
nuestro gemir, dulce canto que nos acobijo al alba
y calmos nuestros cuerpos, contraidos descansaron,
cada cual en su rincon, en sueños festejaba
con gran satisfaccion haber ganado la batalla...
ho por dios!
testigo fue la noche de un amar intenso y desmesurado
y testigo sera de nuevo, pues se alistan nuestras armas.
es que amor, el deseo no se acaba y antes que firmar la paz
cada cual en su recodo, sueña
esta noche la revancha...
ROBERTO CARLOS[/center:468970963c]
ho por dios!
testigo fue la noche de un amar intenso y desmesurado
como en un juego de escondidas, tu alma y mi alma
se sorprendieron desnudas y en pequeña catrera
tu cuerpo y mi cuerpo se arroparon
tenua luz, una misica suave pasaba desapersibida
cigarrillos ardientes, refugio de nuestra timidez
y el humo que magicamente descolgaba sombras
en el pequeño cuarto y ocultaba nuestra vanidez...
silencio; voces taciturnas se dormian en el aire,
mis ojos recorrian tu cuerpo una y otra ves buscando el punto exacto
donde hacer la guerra, coquetas feromonas humedecian tus labios
y a mis ojos seducian con sensual encanto...
la libido florecio mi cuerpo y mis labios respondieron tu llamado
casi sin darme cuenta nuestras lenguas se acarisiaban
y una brisa de fuego con sus flamas arrastraba
nuestra ropa al suelo y nuestros cuerpos a la cama...
ho por dios!
testigo fue la noche de un amar intenso y desmesurado
tu cuerpo abrio el cielo a mis deseos y mis manos desatadas
ardientes sobre tu piel, gloriosas bailoteaban
y a la sed de tus instintos alimentaron en batalla...
amame! y nos amamos, Besame! tu piel eternamente
recordara mis labios, Consumeme! y nuestros cuerpos se encarnaron
silencio; no hables! no es mi intension hacerlo
y una y otra ves nos amamos en silencio...
nuestro gemir, dulce canto que nos acobijo al alba
y calmos nuestros cuerpos, contraidos descansaron,
cada cual en su rincon, en sueños festejaba
con gran satisfaccion haber ganado la batalla...
ho por dios!
testigo fue la noche de un amar intenso y desmesurado
y testigo sera de nuevo, pues se alistan nuestras armas.
es que amor, el deseo no se acaba y antes que firmar la paz
cada cual en su recodo, sueña
esta noche la revancha...
ROBERTO CARLOS[/center:468970963c]