esthergranados
Poeta adicto al portal
Recuerdo como eras
aquella noche mágica
en la que las estrellas
se contaban a miles
en un cielo perfecto.
Aquella fue la primera vez
de muchas cosas:
nuestro primer paseo
por aquel bosque mágico
alfombrado de hojas,
nuestro primer abrazo,
el primer beso,
nuestro primer "te quiero"
entre susurros,
la primera caricia
de tus manos
recorriendo mi cuerpo,
mis primeros temblores,
mis latidos,
mi pulso acelerado,
mi deseo...
Aquella noche hermosa
me acompañaste a casa.
Caminamos cogidos de la mano.
Yo miraba las sombras
que en el suelo dibujaban
nuestros cuerpos unidos,
y creía soñar...
Recuerdo mi tristeza
cuando nos separamos
en mi puerta.
Aquella noche mágica,
sin palabras, sin métrica,
sin normas ortográficas,
sin reglas,
sin apenas saberlo,
escribimos a un tiempo
nuestro primer poema enamorado,
nuestros primeros versos.
aquella noche mágica
en la que las estrellas
se contaban a miles
en un cielo perfecto.
Aquella fue la primera vez
de muchas cosas:
nuestro primer paseo
por aquel bosque mágico
alfombrado de hojas,
nuestro primer abrazo,
el primer beso,
nuestro primer "te quiero"
entre susurros,
la primera caricia
de tus manos
recorriendo mi cuerpo,
mis primeros temblores,
mis latidos,
mi pulso acelerado,
mi deseo...
Aquella noche hermosa
me acompañaste a casa.
Caminamos cogidos de la mano.
Yo miraba las sombras
que en el suelo dibujaban
nuestros cuerpos unidos,
y creía soñar...
Recuerdo mi tristeza
cuando nos separamos
en mi puerta.
Aquella noche mágica,
sin palabras, sin métrica,
sin normas ortográficas,
sin reglas,
sin apenas saberlo,
escribimos a un tiempo
nuestro primer poema enamorado,
nuestros primeros versos.