francisco_mendez
Poeta recién llegado
Nuestros sueños muertos
Me siento vivo a veces.
Cuando me matas,
cuando me olvidas.
Con las palabras que callas,
con tus intentos suicidas.
Me recorres con tu mirada tranquila,
Me tocas con tus manos tibias.
Entonces te digo cuanto te amo
con mi ansiedad de enamorado;
y el mas puro silencio brilla en tu sonrisa.
Me siento vivo a veces...
O quizás mas muerto que de costumbre.
Y como mar enfurecido,
cuando pienso que te olvido;
tu nombre es la marea que sube y baja,
que reseca el llanto,
que destruye al alma.
Y te lloro.
Te lloro hasta perderme de mi mismo.
Te lloro hasta donde se desgarra mi valor
y no me queda fuerza para un suspiro.
-¿ Y quien del amor no ha gozado y con
dolor lo ha sufrido?-
Muchas veces nos besamos,
Tu boca tenia vida y muerte,
tus besos desquiciaron a
mi ruina y a mi suerte.
Tus besos...
Tus dulces besos.
Serán quizás lo mejor que me habré llevado
de esta vida infame y sobrada de locura.
Pensare entre nuestros sueños muertos,
que esta existencia inane valió la pena
porque toque con mis labios la ternura.
Brindo por ti,
mi apasionada amante,
mi sutil y sádica enemiga.
Por la soledad que dejaste,
por el sabor que le diste a mi vida.
Ahora que el alcohol a hecho de las suyas
y ya no siento el pudor de la cordura...
Brindo por ti.
¡Salud me amada amante!
¡salud mi hermosa luna!
Por tus caricias y tus desprecios,
por mis sonrisas y mis lamentos.
Salud por ti,
por mi,
por nuestros sueños muertos.
Me siento vivo a veces.
Cuando me matas,
cuando me olvidas.
Con las palabras que callas,
con tus intentos suicidas.
Me recorres con tu mirada tranquila,
Me tocas con tus manos tibias.
Entonces te digo cuanto te amo
con mi ansiedad de enamorado;
y el mas puro silencio brilla en tu sonrisa.
Me siento vivo a veces...
O quizás mas muerto que de costumbre.
Y como mar enfurecido,
cuando pienso que te olvido;
tu nombre es la marea que sube y baja,
que reseca el llanto,
que destruye al alma.
Y te lloro.
Te lloro hasta perderme de mi mismo.
Te lloro hasta donde se desgarra mi valor
y no me queda fuerza para un suspiro.
-¿ Y quien del amor no ha gozado y con
dolor lo ha sufrido?-
Muchas veces nos besamos,
Tu boca tenia vida y muerte,
tus besos desquiciaron a
mi ruina y a mi suerte.
Tus besos...
Tus dulces besos.
Serán quizás lo mejor que me habré llevado
de esta vida infame y sobrada de locura.
Pensare entre nuestros sueños muertos,
que esta existencia inane valió la pena
porque toque con mis labios la ternura.
Brindo por ti,
mi apasionada amante,
mi sutil y sádica enemiga.
Por la soledad que dejaste,
por el sabor que le diste a mi vida.
Ahora que el alcohol a hecho de las suyas
y ya no siento el pudor de la cordura...
Brindo por ti.
¡Salud me amada amante!
¡salud mi hermosa luna!
Por tus caricias y tus desprecios,
por mis sonrisas y mis lamentos.
Salud por ti,
por mi,
por nuestros sueños muertos.