Teyalmendras
Poeta recién llegado
Hoy llueven sueños en cada plaza,
entre la gente,
en las desperezadas conciencias
Sueños antes perdidos en barracones,
olvidados en húmedas galerías
de indiferencia y tristeza.
Ilusiones disimuladas bajo las camas,
los dobles fondos y ocultos cajones
utopías contenidas tras la rabia,
el pétreo rigor del miedo
Hoy todo revienta imparable,
de golpe la mentira se descose y
sale a la luz el hambre de la vida
el ansia gutural en lucidas sacudidas
de dignidad y de decencia.
Las plazas argumentan sus colores
elevándose en la noche
se despojan inequívocas de la cobardía,
bailan gozosas y esperan
esperan el nuevo Sol
que traiga lento la luz del día.