Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Llueve otra vez, nada nuevo
si no fuera porque te espero
contando ríos de juguete
y fumándome un cigarrillo
bajo un portal de la calle “El Deseo”,
número 13, 4 pisos sin ascensor,
escucho en mis auriculares
a Bunbury, su disco “Pequeño”,
así me llamas tú en la intimidad,
regresan a mi mente los momentos
que me diste ayer tarde
de tus labios sembrados de hoy,
tu risa se mezcla con el sonido
de las gotas golpeando el asfalto,
son las 17:43, quedamos a las 18:00,
soy muy puntual, demasiado,
pero siempre pienso que si llegas antes
tendré más tiempo para estar contigo,
te he escrito un poema, otro,
lo llevo en el bolsillo, dormido,
esperando su momento
junto a las llaves del 3º Izquierda
que me ha dejado mi amigo Goyo.
si no fuera porque te espero
contando ríos de juguete
y fumándome un cigarrillo
bajo un portal de la calle “El Deseo”,
número 13, 4 pisos sin ascensor,
escucho en mis auriculares
a Bunbury, su disco “Pequeño”,
así me llamas tú en la intimidad,
regresan a mi mente los momentos
que me diste ayer tarde
de tus labios sembrados de hoy,
tu risa se mezcla con el sonido
de las gotas golpeando el asfalto,
son las 17:43, quedamos a las 18:00,
soy muy puntual, demasiado,
pero siempre pienso que si llegas antes
tendré más tiempo para estar contigo,
te he escrito un poema, otro,
lo llevo en el bolsillo, dormido,
esperando su momento
junto a las llaves del 3º Izquierda
que me ha dejado mi amigo Goyo.
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