versos rotos
La poesía es el cristal a través del que miro.
Y me busco la muerte por las manos
mirando con cariño las navajas.
(Miguel Hernández)
mirando con cariño las navajas.
(Miguel Hernández)
Que no le encuentro a las sombras las luces,
que trae el mar las olas negras de espuma,
que todo cuanto acontece me abruma,
que huyendo del dolor, contra él de bruces
no hago otra cosa que caer, y ya el pecho,
lacerado en tantos lances derrama
tan solo versos, que agónicos claman
nueva mies en tan amargo barbecho.
Y a mi camino voy ya sin más suela
que las nudas plantas encallecidas.
Encariñándome de los barrancos,
de sus hondos riscos que el viento amuela,
viento que me nombra, viento homicida
que silba al oído y del pecho no arranco.