Recuerdo un día,
ya hace varios meses,
en el que supe que te quería.
Pues tú provocas en mí sensaciones
como nadie más lo hace.
He sufrido en mi vida
como pocos han sufrido.
Pero desde ese día
ya nada me ha dolido.
Ahora mi amor
no hace más que crecer.
Y todo el dolor
parece desaparecer.
Ya pasaron varias lunas,
ya pasaron varios soles.
Y si de este amor aun dudas
yo te daré razones
para que de este amor no dudes.
En ti veo una manera
de ser cada vez mejor.
En ti veo la esperanza
de vivir siempre con amor.
Cuando sueño mientras duermo
contigo siempre es.
Hoy tuve un sueño
y te diré que es lo que soñé.
Soñé que te tenía,
de frente entre mis brazos.
Soñé que te besaba
y no paraba en varios años.
Me contuve de besarte una vez más.
Pues urgía que despertarse,
me tenía que levantar.
Pero en mi mente tú seguías,
como siempre lo haces.
Como una suave caricia
que no me gustaría que parase.
Tú piel,
tan fresca y suave,
es como la miel.
Una delicia.
Tus ojos,
me gustan demasiado.
Son profundos
y agraciados.
Tu boca,
a la que le debo momentos felices,
la deseo.
Y quiero que con ella en la mía
un beso realices.
Y es que,
desde la mañana hasta la noche,
por ti es que vivo.
Desde el momento que supe que existías,
en mi vida no hay otro motivo que no sea
amarte.
ya hace varios meses,
en el que supe que te quería.
Pues tú provocas en mí sensaciones
como nadie más lo hace.
He sufrido en mi vida
como pocos han sufrido.
Pero desde ese día
ya nada me ha dolido.
Ahora mi amor
no hace más que crecer.
Y todo el dolor
parece desaparecer.
Ya pasaron varias lunas,
ya pasaron varios soles.
Y si de este amor aun dudas
yo te daré razones
para que de este amor no dudes.
En ti veo una manera
de ser cada vez mejor.
En ti veo la esperanza
de vivir siempre con amor.
Cuando sueño mientras duermo
contigo siempre es.
Hoy tuve un sueño
y te diré que es lo que soñé.
Soñé que te tenía,
de frente entre mis brazos.
Soñé que te besaba
y no paraba en varios años.
Me contuve de besarte una vez más.
Pues urgía que despertarse,
me tenía que levantar.
Pero en mi mente tú seguías,
como siempre lo haces.
Como una suave caricia
que no me gustaría que parase.
Tú piel,
tan fresca y suave,
es como la miel.
Una delicia.
Tus ojos,
me gustan demasiado.
Son profundos
y agraciados.
Tu boca,
a la que le debo momentos felices,
la deseo.
Y quiero que con ella en la mía
un beso realices.
Y es que,
desde la mañana hasta la noche,
por ti es que vivo.
Desde el momento que supe que existías,
en mi vida no hay otro motivo que no sea
amarte.
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