Se hacen escasas las horas en mi reloj de pared
Las manecillas de este pasivo reloj dan vueltas y vueltas
Mientras El tiempo juega en la calle con vidas ajenas
Mientras me resta minutos de vida
Y me suma horas de una agonía completa
En el excelso silencio la puerta de este cuarto
Pasivamente se cierra….
Miro con angustia estas cuatro paredes manchadas por la soledad
Mis ojos contemplan un panorama tan lleno de mí….
Pero de ti tan vacio….
Bajo la mirada buscando consuelo en las rendijas de la baldosa
Y solo encuentro un vago reflejo de el amor que en mi existió…
Del amor que en este cuarto por extensas noches vivió…
Del mismo amor que en tu frio silencio murió….
Humedecidos mis pasos por las lágrimas y algo de vino que en el suelo yace regado
Se van aproximando lentamente hacia el ataúd de mis sueños…
Donde se aproximaron desde una oscura lejanía nuestros labios
Donde dos cuerpos se transmutaron para buscar una perfecta armonía
Donde suspiros compartidos fueron vagamente hacia el viento
Hasta encontrarse y enjaularse en el lecho de nuestros oídos
Para llenarnos el corazón de vida y estremecer nuestros sentidos….
Las palabras melodiosas que se escucharon en aquellos momentos taciturnos
Todavía retumban en la palidez de esta habitación….
Hago en soledad un espacio en el tiempo…
Arrojo con ira mi dolor al silencio…
Cansado de buscar versos y consuelo en el fondo de un vaso
Y Cansado de cantarle mil veces a la luna con las mismas letras…
Muy en mis adentros….
Luz de mis días de sol radiante….
Luz de mis noches de luna llena….
Te recito estas nostálgicas letras….
“nunca entendiste a este corazón de poeta”
***steven rios***