IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Un mundo dormido aún seremos,
contando cada herida profunda,
de esas que nunca sacian la cordura,
un horizonte oscuro tememos,
aún mas que la indiferencia,
distraídos,
contamos
los últimos latidos de este suelo,
alimentamos los sueños,
alucinaciones permanentes
de nuestras últimas pesadillas,
inoculamos nuestra enfermedad,
para la proliferación de nuestra especie,
envenenada hasta la médula,
enclaustrada ante la muerte,
demostrando nuestra inútil fragilidad,
indagamos ciegos,
ignorando a las sombras
que tiñen desesperadas toda realidad,
nos inclinamos casi por propia voluntad,
nos entregamos al vacío,
y admitimos
que nunca fuimos suficientes.
contando cada herida profunda,
de esas que nunca sacian la cordura,
un horizonte oscuro tememos,
aún mas que la indiferencia,
distraídos,
contamos
los últimos latidos de este suelo,
alimentamos los sueños,
alucinaciones permanentes
de nuestras últimas pesadillas,
inoculamos nuestra enfermedad,
para la proliferación de nuestra especie,
envenenada hasta la médula,
enclaustrada ante la muerte,
demostrando nuestra inútil fragilidad,
indagamos ciegos,
ignorando a las sombras
que tiñen desesperadas toda realidad,
nos inclinamos casi por propia voluntad,
nos entregamos al vacío,
y admitimos
que nunca fuimos suficientes.