luisamc
Poeta fiel al portal
NUNCA FUISTE MIA
Mujer bella,
deseo de mi cuerpo,
que solo se quedo,
en mis células salivales.
Cuerpo que nunca tocaron,
mis huellas digitales,
nunca impregne mi piel,
en tu piel blanca.
Mujer inaccesible,
te tuve tan cerca,
te tuve en mi cueva,
deleite mi retina,
con tu cuerpo hermoso,
Formado en primavera.
entre juegos,
se acrecentaba el deseo,
entre palabras insinuantes,
entre roces sensuales,
primo más mi razón,
que mi sexo animal.
Mujer te vi crecer,
hacerte mujer,
tu uniforme,
de Juana Larco,
tus fiestas, tu baile.
Tu adolescencia y tu juventud,
Como un fruto,
Vi madurarte,
Y prohibido comer.
Recuerdo, tu brasier,
Preguntándome, si te queda bien.
Ocultándome la bellezas
que escondían.
Tus piernas, Sobre las mías,
deseaba arrodillarme,
a lamer tus pies esbeltos,
que jugaban, con mi rodilla.
Cuando modelabas para mí,
Torturabas mi sexo juvenil,
mis deseos de 18 años.
Eras mi vida, mi placer.
Deseos, que nunca fueron realidad,
hubiera dado mi vida,
por besar tus labios
color carmín.
O por sentir el sabor
de tu amor, en mi boca.
Esa boca
que emitía palabras
de mujer limeña.
Mujer que nunca fue mía,
mujer prohibida,
nunca sabré si quisisteis
que te poseyera.
Ho , solo mi imaginación,
mis deseos,
fueron más fuertes
que la realidad.
Solo se,
que a pesar de los años
te recuerdo;
y siento, cuando te imagino,
el mismo deseo,
el mismo miedo de ayer.
de decirte te quiero.
Mujer bella,
deseo de mi cuerpo,
que solo se quedo,
en mis células salivales.
Cuerpo que nunca tocaron,
mis huellas digitales,
nunca impregne mi piel,
en tu piel blanca.
Mujer inaccesible,
te tuve tan cerca,
te tuve en mi cueva,
deleite mi retina,
con tu cuerpo hermoso,
Formado en primavera.
entre juegos,
se acrecentaba el deseo,
entre palabras insinuantes,
entre roces sensuales,
primo más mi razón,
que mi sexo animal.
Mujer te vi crecer,
hacerte mujer,
tu uniforme,
de Juana Larco,
tus fiestas, tu baile.
Tu adolescencia y tu juventud,
Como un fruto,
Vi madurarte,
Y prohibido comer.
Recuerdo, tu brasier,
Preguntándome, si te queda bien.
Ocultándome la bellezas
que escondían.
Tus piernas, Sobre las mías,
deseaba arrodillarme,
a lamer tus pies esbeltos,
que jugaban, con mi rodilla.
Cuando modelabas para mí,
Torturabas mi sexo juvenil,
mis deseos de 18 años.
Eras mi vida, mi placer.
Deseos, que nunca fueron realidad,
hubiera dado mi vida,
por besar tus labios
color carmín.
O por sentir el sabor
de tu amor, en mi boca.
Esa boca
que emitía palabras
de mujer limeña.
Mujer que nunca fue mía,
mujer prohibida,
nunca sabré si quisisteis
que te poseyera.
Ho , solo mi imaginación,
mis deseos,
fueron más fuertes
que la realidad.
Solo se,
que a pesar de los años
te recuerdo;
y siento, cuando te imagino,
el mismo deseo,
el mismo miedo de ayer.
de decirte te quiero.
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