Ezegaleon
Poeta recién llegado
Hoy recuerdo los olores, los crepúsculos, las risas y también lo prohibido
mientras recorro un camino que alguna vez soñé a tu lado
aunque es difícil creer que todo eso se nos ha ido.
Por qué será que nunca hay testigos?
Porque nunca, nunca hay testigos
cuando apuñalan mi corazón
de repente por la espalda.
Porque si se han de destruir ocasos
siempre es cuando la oscuridad
empaña el accionar de los asesinos.
Un sonido que no oye nadie, un susurro en el olvido,
un desgraciado elegido para un premio no merecido.
Porque nunca hay quien acompañe
la pena del alma en desdicha.
Porque el puñal lo clavan por la espalda
y te desangras solo en una camilla.
Por qué será que me siento desprotegido?
Por qué una tarde de improvisto, mirándome
a los ojos, me invitas al olvido?
Por qué nunca hay testigos?
Por qué tal crimen no tiene condena?
Aunque por fuera puedan ver sano mi cuerpo
por dentro han asesinado un frágil corazón en pena.
Y aunque nadie lo crea
Podría compararse con enfriar el calor
de una inmensa estrella.
mientras recorro un camino que alguna vez soñé a tu lado
aunque es difícil creer que todo eso se nos ha ido.
Por qué será que nunca hay testigos?
Porque nunca, nunca hay testigos
cuando apuñalan mi corazón
de repente por la espalda.
Porque si se han de destruir ocasos
siempre es cuando la oscuridad
empaña el accionar de los asesinos.
Un sonido que no oye nadie, un susurro en el olvido,
un desgraciado elegido para un premio no merecido.
Porque nunca hay quien acompañe
la pena del alma en desdicha.
Porque el puñal lo clavan por la espalda
y te desangras solo en una camilla.
Por qué será que me siento desprotegido?
Por qué una tarde de improvisto, mirándome
a los ojos, me invitas al olvido?
Por qué nunca hay testigos?
Por qué tal crimen no tiene condena?
Aunque por fuera puedan ver sano mi cuerpo
por dentro han asesinado un frágil corazón en pena.
Y aunque nadie lo crea
Podría compararse con enfriar el calor
de una inmensa estrella.