Nunca he conocido el mar,
Ni tumultuoso, ni en reposo;
Nunca he pisado las arenas
Que besan sus olas
En un amanecer
O un anochecer
De un día de verano cualquiera.
Pero lo conozco bien, sin embargo,
Porque es lo que tus ojos reflejan
Y en su mirar me ahogo
Como si nadase entre un violento oleaje
Que me arrastrase hasta el vergel
De una isla desierta.
No se como es el fuego del infierno,
Salvo lo que comentan los libros
Cuando tocan el tema;
Y sin embargo,
Para mí es algo natural y cercano,
Al pensar en tus labios,
Lo que provocan,
Que es como arder en una hoguera,
Sufrir por el fuego
Que tras de tu boca acecha,
Que se niega a complacer mis ansias
A pesar de estar tan cerca.
Ni tumultuoso, ni en reposo;
Nunca he pisado las arenas
Que besan sus olas
En un amanecer
O un anochecer
De un día de verano cualquiera.
Pero lo conozco bien, sin embargo,
Porque es lo que tus ojos reflejan
Y en su mirar me ahogo
Como si nadase entre un violento oleaje
Que me arrastrase hasta el vergel
De una isla desierta.
No se como es el fuego del infierno,
Salvo lo que comentan los libros
Cuando tocan el tema;
Y sin embargo,
Para mí es algo natural y cercano,
Al pensar en tus labios,
Lo que provocan,
Que es como arder en una hoguera,
Sufrir por el fuego
Que tras de tu boca acecha,
Que se niega a complacer mis ansias
A pesar de estar tan cerca.