Corazón Delator
Poeta recién llegado
“Oye,
eso que te estás fumando,
¿no será un sueño?
No, no te preocupes,
son solo fantasías de liar.”
- Sergio Márquez Glegg
Todos los niños crecen.
Todos menos uno.
O eso creía yo.
Todos los niños crecen
inexorablemente,
y no hay forma de detenerlos.
¿Por qué nadie me avisó?
La rueda del tiempo
avanza demasiado deprisa,
y cuando menos te lo esperas
…
¡Boom!
Debe ser
que las ganas de crecer
de algunos
nos obligan a los demás
a ir a su ritmo.
¡No es justo!
Además,
no tienes ninguna otra opción,
porque si te niegas
y te rebelas
es aún peor.
Te llaman inmaduro.
¡Ni que yo fuese una manzana!
¡No!
No os riáis.
Cuando te resistes
por demasiado tiempo
acabas agazapado en un rincón,
cosido a tu sombra
y abrazado a tus fantasías.
Si mueves un solo pie
caes en
la más terrible de las pesadillas.
Mas,
¿cómo escapar?
Si por mí fuera
no daría un solo botón,
¡ni un mísero dedal!
Pero entonces
te sientes muy solo,
y es horrible sentirse así.
Acabas cediendo.
¡Qué remedio!
Aunque siempre
guardas un rincón,
un lugar secreto
al que huir
cuando no puedes soportarlo más.
Pero pasan los años
y el lugar se llena del moho
de las ilusiones frustradas,
y el suelo se moja
con la sangre
de corazones rotos.
¿Es que no queda un lugar de consuelo?
Seguramente te digan
que no tienes dos dedos de frente.
Claro,
como si a uno le gustase humillarme
y pasarlo mal.
Perder sus pensamientos alegres
y olvidarse de volar.
Como si de repente
las lágrimas fueran dulces
y uno las reclamase por propio deseo.
Te dicen que estás enfermo.
Y por una razón
que no te explicas,
algo te susurra al oído
que los enfermos son ellos.
Intentas hacer felices
a los que te importan,
pero realmente ellos
no precisan de tu ayuda.
De hecho
resultas más bien una carga.
Por todas estas cosas horribles
que encuentro a mi alrededor,
me voy.
Desde aquí comunico
que me mudo
y la decisión es final.
Si alguien quiere encontrarme,
si alguien encuentra mi foto
rebuscando entre trapos viejos,
que me busque en mi nueva dirección:
Segunda estrella a la derecha,
y directo hasta el amanecer.
Yo por mi parte
no tengo intención de volver
…
Nunca jamás.