El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Derramando lágrimas en lo profundo del bosque,
Lluvias.
Pasaste a mi lado, cada año, primavera,
y nunca un color para mí.
.
Y tú, que venías,
siempre venías
y nunca llegabas,
me quedaba yo ante la puerta de madera muerta.
Tras la puerta,
Esperando.
De otros era la compañía,
o de nadie,
No era mía,
lo mismo daba.
Intenté llamar la atención,
dar lástima,
ser frío
como la puerta que nos separaba
Esperaba yo,
y tu venías,
venías, pero nunca llegabas.
Tal vez encontraste felicidad o desdicha.
Tal vez acariciaste la gloria.
Tal vez pensaste que la naturaleza crece sóla.
Genera su propia primavera,
pero yo no era el bosque.
Ni el arroyo,
ni las flores,
ni la lluvia.
Era el que estaba tras de la puerta,
el del infortunio.
(Para todos los niños abandonados)
Lluvias.
Pasaste a mi lado, cada año, primavera,
y nunca un color para mí.
.
Y tú, que venías,
siempre venías
y nunca llegabas,
me quedaba yo ante la puerta de madera muerta.
Tras la puerta,
Esperando.
De otros era la compañía,
o de nadie,
No era mía,
lo mismo daba.
Intenté llamar la atención,
dar lástima,
ser frío
como la puerta que nos separaba
Esperaba yo,
y tu venías,
venías, pero nunca llegabas.
Tal vez encontraste felicidad o desdicha.
Tal vez acariciaste la gloria.
Tal vez pensaste que la naturaleza crece sóla.
Genera su propia primavera,
pero yo no era el bosque.
Ni el arroyo,
ni las flores,
ni la lluvia.
Era el que estaba tras de la puerta,
el del infortunio.
(Para todos los niños abandonados)