Nunca me dijo la tortuga

Robsalz

Poeta que considera el portal su segunda casa
Ni yo estaba tan guapo, ni tú tan urgida,
ni yo era tan león o soldado, ni tú tan precavida,
mis lunas y mis soles a paso lento pero seguro
y tu sonrisa la dinamita perfecta para mis muros.

Bendito sea el tiempo que no sé si perfecto
pero sí tan sabio aunque yo esté viejo,
bendita la fatiga que hace que te duermas a mi lado
y podamos dormir como duermen los sueños, abrazados.

Nunca me dijo la tortuga que apurara el paso
y eso que con astucia le ganó a la liebre,
ni me dijo el ruido que hiciera silencio a tu lado
y eso que a veces pregunta ¿por qué me quieres?.

No se escuchan voces más allá de tus labios
ni hay vida más allá de mi corazón,
ni tú estabas para soltera, ni yo estaba tan guapo,
ni se congelaron los polos, ni volvió a Roma, Nerón.

Los sentidos suelen mentir cuando se está enamorado
y hasta los árboles cambian de hojas por amor,
nunca me dijo la tortuga que corriera por labios,
excepto por los tuyos que son mi incendio y motor.

Ahora me preguntan el motivo de mis sonrisas
y contesto que sigo siendo el mismo viejo,
guardo para mí las imágenes de tu cuerpo
que al tocarme tallan en mí artesanías.

En mi garganta naufraga mi voz llamándote,
tus manos dibujan nubes entre el aire,
nunca me dijo la tortuga que apuntara al Norte,
tan sólo que apuntara donde tu boca quiera guiarme.

Y eso que a veces me pregunto ¿por qué me quieres?.
 
ROBSALZ, gracias. Anduve muy despacio como la tortuga sobre sus letras. Hay que darle tiempo al tiempo, y en el amor es esencial, vivir a plenitud y con alegría ese sentir, nos brinda equilibrio emocional.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba