Camy
Camelia Miranda
Desconocido, antes ni te sabía.
Un atisbo, abismo sin ojos
y un oído al otro lado del camino,
receptáculo de un fallo en los labios.
Definitivamente eres brocal sin bienvenida,
porque no sé cómo recibirte
y cuando creo que eres sólo bullicio,
atinas tan perfectamente
en el tallo de mi compostura.
Y yo intento desde la razón,
acertar con un significado;
de veras, eres ahora tan notable,
cuando le impones a mi soledad tu estallido.
y la periferia no es suficiente para desterrarte.
Tintín te llamaré de ahora en adelante,
tan sólo para convocar todas mis fuerzas
y dominar tu albedrío.
Para que no erijas un cristal
entre los demás y yo.
Contigo ya se me secaron las palabras
¡y lo celebro!
Nunca me imaginé este recorrido;
pues prefiero aquella voz tan especial
sumándose a las notas del mar,
una puesta en el horizonte
y su arena sosteniéndome al final del día.
Eso sí, espero que no se me olvide…
(Estar de nuevo conmigo misma)
Archivos adjuntos
Última edición: