Antonio Martín
Poeta recién llegado
Era un día este cualquiera,
fue, por supuesto, en nuestra era,
aquella, la vez primera
época de primavera.
Paseando pensamientos
por el parque de los vientos,
de mis versos los intentos
con trescientos mil lamentos.
Ando con versos cercanos
de unos amores lejanos,
yo con los cabellos canos
y ella allá anda por los llanos.
Me sorprendo divagando
con mi linda amada hablando,
es más, de ella estoy celando,
¡y loco estoy, desvariando!
La gloria por verte es mía,
la luz de mi día a día.
Acá soledad sufría,
allá era melancolía.
Cuán dichoso es el amar
y tu piel poder rozar
con las olas erizar,
aunque sea un divagar...
Si el amarte es mi tormento
quiero vivir el momento
y con todo orgullo ostento
este sacrifico incruento.
Sufrir es la fama, es gloria,
es la parte disuasoria.
Es el subir alta noria,
es pedir suplicatoria.
Es el cielo donde vivo
y me es de lo más esquivo.
Es un infierno lesivo,
vivir por ella el motivo.
Cuando la noche es olvido
y mi cuerpo está abatido,
en este sueño sumido
el despertar es excluido.
Pétalos soñé, de rosas,
recuerdos de nuestras cosas
que te escribía con prosas
en letras maravillosas.
Tus grandes azules cielos
entran en mí, sin recelos,
como luceros, anhelos
de deseos y desvelos.
It's never, never too late,
dijiste en tu inglés de ley.
Nos tomamos de las manos,
nos fuimos a ver crepúsculos,
imaginarios crepúsculos,
y celebrar abrazados
después de estar separados
otro San Valentín day.
fue, por supuesto, en nuestra era,
aquella, la vez primera
época de primavera.
Paseando pensamientos
por el parque de los vientos,
de mis versos los intentos
con trescientos mil lamentos.
Ando con versos cercanos
de unos amores lejanos,
yo con los cabellos canos
y ella allá anda por los llanos.
Me sorprendo divagando
con mi linda amada hablando,
es más, de ella estoy celando,
¡y loco estoy, desvariando!
La gloria por verte es mía,
la luz de mi día a día.
Acá soledad sufría,
allá era melancolía.
Cuán dichoso es el amar
y tu piel poder rozar
con las olas erizar,
aunque sea un divagar...
Si el amarte es mi tormento
quiero vivir el momento
y con todo orgullo ostento
este sacrifico incruento.
Sufrir es la fama, es gloria,
es la parte disuasoria.
Es el subir alta noria,
es pedir suplicatoria.
Es el cielo donde vivo
y me es de lo más esquivo.
Es un infierno lesivo,
vivir por ella el motivo.
Cuando la noche es olvido
y mi cuerpo está abatido,
en este sueño sumido
el despertar es excluido.
Pétalos soñé, de rosas,
recuerdos de nuestras cosas
que te escribía con prosas
en letras maravillosas.
Tus grandes azules cielos
entran en mí, sin recelos,
como luceros, anhelos
de deseos y desvelos.
It's never, never too late,
dijiste en tu inglés de ley.
Nos tomamos de las manos,
nos fuimos a ver crepúsculos,
imaginarios crepúsculos,
y celebrar abrazados
después de estar separados
otro San Valentín day.