davidul
Poeta asiduo al portal
Nunca se sabe, pero se sabrá,
que las picaduras de la vida,
no son para que cicatricen,
sino para recordar,
que detrás del cielo azul,
existe la oscuridad,
que las estelas son fugaces,
surcando la soledad,
que heladora es la noche,
y más fría es la tempestad,
de tus ojos que emigran,
y no me desean mirar.
De tu compañía
que no desea abrazar,
a los despojos de mi vida.
¡Como necesita mi alma,
la propina de tu sonrisa!
¡Como grita la noche!
¡Como se calla el día!
¡Dios!
destierrame de la hechiceria
destroza todos los recuerdos,
que decían y repetían,
que tu alma a mi corazon quería.
Derritelos,
como helado de vainilla,
que se diluye, al calor de la soledad.
Desaparece malévola bruja,
sal de mi penumbra
y llevate los trocitos de mi felicidad.
Da lo mismo, ya que mas da,
nunca jamas,volveré a llorar,
sobre las compungidas cenizas,
de un verano otoñal.
que las picaduras de la vida,
no son para que cicatricen,
sino para recordar,
que detrás del cielo azul,
existe la oscuridad,
que las estelas son fugaces,
surcando la soledad,
que heladora es la noche,
y más fría es la tempestad,
de tus ojos que emigran,
y no me desean mirar.
De tu compañía
que no desea abrazar,
a los despojos de mi vida.
¡Como necesita mi alma,
la propina de tu sonrisa!
¡Como grita la noche!
¡Como se calla el día!
¡Dios!
destierrame de la hechiceria
destroza todos los recuerdos,
que decían y repetían,
que tu alma a mi corazon quería.
Derritelos,
como helado de vainilla,
que se diluye, al calor de la soledad.
Desaparece malévola bruja,
sal de mi penumbra
y llevate los trocitos de mi felicidad.
Da lo mismo, ya que mas da,
nunca jamas,volveré a llorar,
sobre las compungidas cenizas,
de un verano otoñal.