guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Cuantas veces fuí a dar un paso en falso
y fue tu mano la salvadora de aquel derrumbe
pues si no estaba ahi...
podría haber muerto,
simplemente muerto..
Pero tú no lo quisiste pues siempre me decías
que las cosas no podían continuar así,
que o tú estabas mal
o yo ya estaba medio loco por ser tan materialista,
pesismista y antiurbanista,
aquel modo mío de ver las cosas nos hacían mas diferentes cada día,
y yo no lo sabía...
Porque vivía sezgado en mi manera de ver y
de poder cambiar el mundo,
sin antes cambiarme a mi,
para no vivir sin ti María Elena,
tú que con tu sola mirada llenabas mi vida con mucha creatividad
si te vas,
ella no tendrá nada,
y no habrá nada que escribir
ni pensar...
nada...
Y ya desde hace rato
estoy enamorado y loco por ti,
y yo sé que te haz dado cuenta,
si lo sé!
y también sé que no quieres nada conmigo,
y me apena un poco,
pues no te tendré ni en un millón de años,
no gozaré de tus susurros ni de tus tan variados hallazgos...
nada de eso será mío,
pues así no lo quiso el destino...
Tus acciones me lo dicen todo,
siempre te quedas callada cuando nunca pronuncio la palabra odio,
pues la otra aquella según tus neuronas
arrinua nuestra amistad,
y mi mis neuronas que?
y mi corazón que?
y mi vida que?
si ya está tan arrinuada por amar,
y tú dices que no,
pero yo digo que si,
pues no te puedo ni abrazar ni besar...
y fue tu mano la salvadora de aquel derrumbe
pues si no estaba ahi...
podría haber muerto,
simplemente muerto..
Pero tú no lo quisiste pues siempre me decías
que las cosas no podían continuar así,
que o tú estabas mal
o yo ya estaba medio loco por ser tan materialista,
pesismista y antiurbanista,
aquel modo mío de ver las cosas nos hacían mas diferentes cada día,
y yo no lo sabía...
Porque vivía sezgado en mi manera de ver y
de poder cambiar el mundo,
sin antes cambiarme a mi,
para no vivir sin ti María Elena,
tú que con tu sola mirada llenabas mi vida con mucha creatividad
si te vas,
ella no tendrá nada,
y no habrá nada que escribir
ni pensar...
nada...
Y ya desde hace rato
estoy enamorado y loco por ti,
y yo sé que te haz dado cuenta,
si lo sé!
y también sé que no quieres nada conmigo,
y me apena un poco,
pues no te tendré ni en un millón de años,
no gozaré de tus susurros ni de tus tan variados hallazgos...
nada de eso será mío,
pues así no lo quiso el destino...
Tus acciones me lo dicen todo,
siempre te quedas callada cuando nunca pronuncio la palabra odio,
pues la otra aquella según tus neuronas
arrinua nuestra amistad,
y mi mis neuronas que?
y mi corazón que?
y mi vida que?
si ya está tan arrinuada por amar,
y tú dices que no,
pero yo digo que si,
pues no te puedo ni abrazar ni besar...