Nupcias blancas

El hidalgo navegante

Poeta recién llegado
Nupcias blancas, prólogo de amantis religiosa.
Con tu cuerpo de seda tu dulzura cantaba
lo que ahora aun siento y entonces anhelaba,
el cariño y comprensión de una niña graciosa.


En mi recuerdo aun están los errores que pago.
Por que el crimen por amor merece una condena,
después de medio lustro aun sigo con la pena
y por esta razón mis vestiduras desgarro.


¿Cuánto durará el castigo a mi pecado?
Si implorando y llorando maldigo aquél día
que en mi cuerpo ardía un corazón lastimado.


Rosa de la droseracea, no seas impía,
escuchame en el llanto que tanto he cantado,
que éste, mi corazón cansado, ya ni porfía.
 
Nupcias blancas, prólogo de amantis religiosa.

Con tu cuerpo de seda tu dulzura cantaba
lo que ahora aun siento y entonces anhelaba,
el cariño y comprensión de una niña graciosa.


En mi recuerdo aun están los errores que pago.
Por que el crimen por amor merece una condena,
después de medio lustro aun sigo con la pena
y por esta razón mis vestiduras desgarro.


¿Cuánto durará el castigo a mi pecado?
Si implorando y llorando maldigo aquél día
que en mi cuerpo ardía un corazón lastimado.


Rosa de la droseracea, no seas impía,
escuchame en el llanto que tanto he cantado,

que éste, mi corazón cansado, ya ni porfía.



Hermosos versos hidalgo
pero no es de caballeros el darse por vencidos
así que te aconseja mi verso de alma herido seguir con tu porfía
hasta lograr lo merecido.
 
Muy tristes versos estos que estan en tu poema, pero por ello no dejande ser muy buenos. Felicitaciones.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba