Eres mi primer amor,
y el único sin más remedio.
Eres mi único hombre por tradición,
y yo soy tuya por decreto.
Más que sufrió mi madre y aguantó,
yo como buena hija no seré menos.
Y yo creo que en el fondo nos queremos,
y los golpes y los insultos son amor.
No encuentro a nadie salvador,
de estas torturas alevosas.
Tampoco sé pensar en despreciarte,
pues además me sentiría pecaminosa.
Dónde puedo ir si él me mantiene.
Cómo mi independencia sin dineros.
Qué lugar hay donde esconderme de este fiero,
que si le dejo y me voy, no se sostiene.
En el frenesí de la lucha y tus reproches,
siempre hallo la culpa y me culpo.
y en el calor de mi cuerpo macerado,
hayo placer de ser querida y
tu golpeas para ser más amado.
No se te ocurra abandonarle,
me grabaron desde la cuna hasta la iglesia.
Y busco amor donde no hay por no pensar,
por no ser mala, no ser sola,
y no ser la que desprecia.
A veces pienso que es así
como este mundo programó mis sufrimientos.
Y no hay más, fuera de estas cuatro paredes,
que aguantar, aguantar o no seguir viviendo.
Josvall.